El ataque alcanzó un edificio residencial y dejó al menos tres muertos y siete heridos, según los servicios de emergencia libaneses. Israel sostuvo que el objetivo era un supuesto cuartel de Hezbolá y aseguró haber eliminado a Ali Mussa Daqduq, uno de los mandos de la organización. La ofensiva fue presentada como una represalia por el lanzamiento de tres drones desde territorio libanés hacia el norte de Israel.
Donald Trump se molestó
La operación generó una fuerte reacción del presidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó duramente la decisión de Netanyahu. Según publicó el portal Axios, el mandatario afirmó que el líder israelí "no tiene una puta brizna de juicio" y consideró que el bombardeo "no debería haber ocurrido".
En paralelo, Katz lanzó una advertencia directa a Irán y aseguró que cualquier ataque contra Israel recibirá una respuesta contundente. "Si Irán vuelve a amenazar o atacar a Israel, actuaremos con toda nuestra fuerza", sostuvo. Las declaraciones reflejan que, pese al acuerdo impulsado por Washington para reducir las tensiones en la región, el conflicto sigue lejos de una solución definitiva y mantiene abiertos varios frentes de alta volatilidad en Oriente Medio.