¿Cuáles son las expectativas que tiene para la ley presupuestal del gobierno?
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Las expectativas parten de tres conceptos. El primero es sobre los anuncios que durante la campaña electoral realizó el gobierno, que prometió una reducción del gasto de US$ 900 millones y lo dijo asumiendo que no iba a tocar el gasto social. Nosotros sostuvimos que eso era imposible. La segunda pista es el decreto del 11 de marzo. En lugar de repetir el gasto, se baja el mismo en un 15% y se bajan las erogaciones bajo la égida de servicios personales un 40%. En tercer lugar, las vacantes que se produzcan en el Estado -excepto educación, salud y Policía- se sustituyen tres por una. Cada tres que se vayan, puede entrar solamente un ciudadano. Esta rebaja del gasto es mayor porque si no se ajusta por inflación, es de un 25%.
¿Qué estimaciones prevé?
Todas estas rebajas juntas pueden andar en el entorno de los US$ 400 millones. Aquí se le agrega un agravante que define qué Estado se quiere. Este decreto quiere decir que hay que bajar en un 15% en todos los incisos. Entonces, para la política pública de este gobierno da lo mismo recortar los gastos de funcionamiento en el Mides, en Vivienda, que bajar el mismo porcentaje en el Ministerio de Economía o en la Presidencia de la República. Es obvio que no da lo mismo en los efectos sobre el gasto social. De hecho, ya tenemos ejemplos sobre ello. El programa Uruguay Social en 2020 no se hará porque nosotros en octubre diseñábamos el plan, en abril convocábamos a la gente y en junio se ponía en práctica hasta fin de año. Me refiero a 3.000 puestos de trabajo. Estamos en agosto y aún no se hizo el llamado. Ergo, van a haber 3.000 personas desocupadas de larga duración, básicamente jefas de hogar que todos los años tenían la oportunidad de conseguir un ingreso y capacitación que no van a tener. A esto, le podemos sumar más programas. Por ejemplo, las becas de Uruguay Estudia.
¿Cómo lo calificaría?
Se quiere imponer una idea de que mejorando la gestión o distribuyendo el gasto es posible avanzar. Las necesidades presupuestales requieren incremento. Pongamos el caso de ASSE. Cuando nosotros asumimos, tenía un presupuesto de US$ 170 millones, cuando nos fuimos, tenía US$ 1.100 millones. Ahora, la propia evolución del sistema de salud genera nuevos gastos. Y si, además, hubiera un corrimiento de usuarios de las mutualistas a ASSE, fruto de la pérdida del empleo, necesita reforzarse presupuestalmente. No solo no puede empezar con un 15% menos en gastos de funcionamiento, sino que debe fortalecerse. Es vergonzoso por donde se lo mire el gasto público.
Es decir que perjudicará a los más necesitados.
A los trabajadores, los asalariados y las pymes también porque el gasto público tiene una influencia muy grande en la vida económica del país porque compra bienes y servicios. El gasto público en Uruguay es una fuente de dinamismo económico. Hay tres factores de dinamismo económico: el mercado interno, la inversión y el gasto público. Si este último cae, tiene un efecto retroactivo. En el presupuesto 2010, en el gobierno de José Mujica, hubo un artículo según el cual los funcionarios públicos no podían ganar menos que la inflación. Esto debería volver a pasar. Nosotros aspiramos a que los trabajadores el 1º de enero no pierdan el salario real. Si en el sector privado decidieron rebajar los salarios, con todo el efecto que ello tiene en el consumo interno y las jubilaciones, nada indica que no quieran hacer lo mismo; depende de la movilización social. Hay riesgos que combatiremos nosotros y las organizaciones sociales.
Desde el gobierno se dijo que el Estado tenía mucha grasa en referencia a una supuesta “obesidad” que lo hacía lento.
No comparto esa visión. El Frente Amplio aumentó 7% el gasto público. La pregunta que uno se tiene que hacer para saber si hay grasa o no hay grasa, es en dónde aumentó. El 75% estuvo en el gasto social -salud, vivienda, seguridad pública-. Yo preguntaría, cuál es la grasa de ASSE. Cuál es la grasa de la ANEP. ¿Dónde está? Los docentes pasaron de ganar $ 15.000 a $ 30.000 durante el período de gestión. No se puede hablar de grasa sin dar ejemplo. Ese gasto significó que la pobreza bajara del 40% al 8%, significó que los accesos de los uruguayos llegaran a 2,8 millones al Fonasa, cuando en la vieja Disse estaban registrados $ 500.000. Eso son resultados que se evalúan. Así que, para mí, de grasa nada o poco.
¿Considera que el gobierno tiene un fin privatizador de las empresas públicas?
Esta política es desestatizadora. Puede tener un sentido de privatización en el que vender activos públicos a privados. Pero también debilitar las regulaciones y la institución pública. Entonces, la vía privatizadora no significa vender Antel. Lo mismo pasa con la educación. Yo no voy a vender ANEP. Pero si le doy prioridad a la enseñanza privada, si el sistema de educación deja de ser público, pasa a ser sistema de educación; si generan mecanismos de estímulos a la inserción privada a través de las donaciones, voy generando un menor peso del Estado aunque no se haga por el mecanismo tradicional de venta de activos públicos.
¿Hay una salida económica a la pandemia?
Depende de la política económica durante la pandemia. Si genera un incremento de la pobreza y desempleo, no hay una verdadera política de apoyo a las empresas que retomen trabajadores. Si el Estado no sostiene la demanda interna a través de subsidios, de la renta básica de emergencia, todo eso va a hacer que, cuando se salga de la pandemia, van a sobrevivir los más privilegiados. Me refiero a los grandes exportadores, con tipo de cambio creciente. Es decir, se daría una concentración de la riqueza con poco efecto de derrame hacia el resto. El nivel de empleo de los grandes exportadores y las empresas agroindustriales es bajo. El año 2021 va a ser, si no cambiamos nosotros y el movimiento social, muy duro para la gente, muy duro. Caída de salarios, jubilaciones, aumento de la pobreza. En este año se sostiene con las ollas populares, los ahorros. En algún momento eso se va a terminar con la manera en que están llevando la economía.