Destinarán 10 millones de dólares
En términos generales, el proyecto por el cual el equipo económico ya accedió a destinar 10 millones de dólares, establece un régimen de estímulos para la contratación de trabajadores por parte de las empresas. En el caso de jóvenes de entre 15 y 24 años en una situación de desempleo continuo superior a tres meses se otorgará un subsidio de hasta un cuarto de las retribuciones mensuales del trabajador, que aumentará hasta un tercio en el caso de las mujeres.
Del mismo modo, se disponen subsidios para personas afrodescendientes, trans, en situación de discapacidad y recientemente liberadas del sistema carcelario. En este último caso se propone que las empresas que contraten a “personas puestas en libertad hasta tres años de su liberación” podrán acceder a “un subsidio de hasta el 80% de las retribuciones mensuales del trabajador”.
Maneiro señaló que “los incentivos económicos solos no alcanzan” y, en ese sentido, apuntó que el proyecto también contiene “dos medidas que son tan importantes como el subsidio”. Por un lado, la prohibición de “los horarios rotativos para jóvenes contratados bajo este régimen”, cuyo propósito es “reconocer que un joven que estudia no puede aceptar un trabajo que le cambie el turno cada semana”. Por otro lado, se establece que “los menores de 18 años tienen un tope de 20 horas semanales”, porque, sostuvo, “el trabajo no puede competir con la educación”.
Con respecto a la anterior ley de empleo, la diputada del FA apuntó que “el 80% de las contrataciones se concentraron en Montevideo”, algo que “no es aceptable para una política de alcance nacional”. Destacó que el proyecto presentado por el gobierno “incorpora una perspectiva territorial concreta” mediante la habilitación de “contratos de hasta tres meses para actividades zafrales o de temporada estival”.
“Esta ley no resuelve todo. El desempleo estructural de ciertos colectivos no desaparece con una sola norma, pero lo que sí hace es poner en marcha un conjunto de instrumentos claros, accesibles y con respaldo presupuestal concreto. Da un paso, y en política social los pasos importan porque se construye sobre ellos. Y lo hacemos con la certeza de que cuando el Estado actúa con claridad y decisión política, las cosas cambian”, concluyó Maneiro.