Una expedición internacional impulsada por la organización Hellships Memorial Foundation ha localizado los restos históricos del Hfuku Maru, un carguero de la Marina Imperial Japonesa trágicamente conocido como uno de los "barcos del infierno" (Hell Ships) de la Segunda Guerra Mundial. El hallazgo se produjo a 50 metros de profundidad frente a las costas de la provincia de Zambales, al oeste de la isla de Luzón, corrigiendo un error cartográfico histórico de casi 50 kilómetros respecto a los registros oficiales de la época, según lo informado por National Geographic.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
El trágico hundimiento ocurrió el 21 de septiembre de 1944, cuando una escuadra de cien aviones de la Marina de los Estados Unidos atacó el convoy sin saber que en las bodegas del buque se hacinaban cerca de 1.300 prisioneros de guerra británicos y neerlandeses. El ataque causó la muerte de 1.047 prisioneros en apenas tres minutos, convirtiendo este suceso en la séptima mayor tragedia naval del conflicto global. Solo 242 hombres lograron sobrevivir tras nadar agónicamente hacia la orilla o ser rescatados por buques de escolta nipones.
El enigma de los 48 kilómetros resuelto
Los intentos anteriores por localizar el carguero habían resultado infructuosos debido a que las coordenadas de búsqueda se basaban en informes de combate imprecisos. La clave del éxito radicó en una exhaustiva investigación documental llevada a cabo por los expertos Tim Beckensall y John Duresky. El equipo analizó exhaustivamente archivos militares inéditos de ambos bandos, logrando cruzar los datos de navegación del convoy con los informes de daños de la aviación estadounidense. Los documentos revelaron que la nave se encontraba a 48 kilómetros de la posición originalmente estimada.
Con esta nueva delimitación, un equipo de exploración submarina encabezado por el explorador Josh Gates empleó avanzadas técnicas de cartografía digital e imágenes de alta resolución, complementadas con inmersiones directas, para confirmar de manera inequívoca la identidad de la embarcación.
"Todas las piezas encajaban de forma perfecta: la estructura y el tamaño de la embarcación son exactos, la localización coincide con los nuevos datos documentales y el pecio pertenece con absoluta certeza al periodo histórico analizado. Estoy convencido de que se trata del Hfuku Maru".
— Tim Beckensall, Investigador Histórico.
Más allá del valor arqueológico, los trabajos de exploración submarina han confirmado el hallazgo de restos humanos en las bodegas. Esta confirmación representa un hito de enorme carga emocional para los descendientes y familiares de las víctimas, quienes tras ocho décadas dispondrán finalmente de un lugar geográfico preciso para honrar la memoria de los caídos.
Campos de concentración flotantes
El Hfuku Maru —un buque de 117 metros de eslora botado en Kobe en 1918— formaba parte de una flota de unos 130 navíos civiles requisados por Japón para el transporte forzoso de tropas, trabajadores esclavos y prisioneros. Estos barcos eran catalogados por los aliados como "barcos del infierno" debido al trato inhumano y degradante a bordo: los hombres eran hacinados en bodegas oscuras sin ventilación, agua ni alimentos mínimos, provocando que una de cada cinco personas falleciera antes de llegar a su destino debido a la deshidratación, el agotamiento y las altas temperaturas.
En su fatídico último viaje, la nave sufrió una avería de motor que la obligó a separarse del convoy principal que viajaba desde Singapur. Tras pasar dos meses bajo condiciones extremas de confinamiento en Manila, zarpó el 20 de septiembre de 1944 integrándose a un nuevo convoy rumbo a Japón, siendo interceptada apenas un día después por las fuerzas aliadas en un ataque ciego.