Leal da Costa fue condenado en febrero de 2022 a cuatro años y medio de prisión tras haber sido detenido en el marco de la Operación Babilonia y le incautaron 17 kilos de cocaína, 20 kilos de pasta base, 40 gramos de marihuana, vehículos, armas y dinero, caso que estuvo a cargo de la jueza Adriana Chamsarián.
Esta última fuga se suma a dos casos que investiga la fiscal Mónica Ferrero sobre posible falsificación de partes médicos para obtener medidas alternativas a la prisión.
Otro de los casos es el narcotraficante González Bica, ahora incluido en las alertas de Interpol, quien rompió la tobillera electrónica y se fugó de la prisión domiciliaria, la cual tenía debido a una insuficiencia renal. Había sido detenido en junio del 2022 en el marco de la Operación Pitágoras, en la que se incautaron 172 kilos de cocaína y 251 kilos de pasta base que eran trasladados en una falsa ambulancia y el caso que estuvo a cargo de la jueza María Helena Mainard.
El tercer caso que indaga la fiscal Ferrero es el de Antony Suárez, detenido en diciembre de 2021 durante la operación Cartagena, quien también presentó documentación de una patología y obtuvo prisión domiciliaria con tobillera.
En lo que va del año al menos cinco narcotraficantes se fugaron. Fabián Rosano, titular de la Dirección Nacional de Supervisión de Libertad Asistida, indicó que fueron seis las personas vinculadas a delitos de drogas los que se fugaron de arrestos domiciliarios en el año, incluyendo a González Bica y Leal da Costa, que son considerados los perfiles de riesgo más alto. Sin embargo, Rosano subrayó a Desayunos informales (Canal 12) que "no parece un número importante en cuanto a la cantidad, sí en cuanto a los perfiles", reconociendo que los perfiles de González Bica y Leal da Costa destacan y son de mayor riesgo.