Bajo sospechas
La nueva documentación incorpora un elemento clave a la investigación. Se trata del acta auténtica elaborada por el notario español Luis Calabuig Leyva, que permite compararla con la documentación presentada por Cardama ante el Ministerio de Defensa y detectar diferencias que, según el gobierno, evidencian una adulteración.
Las sospechas sobre esos documentos ya habían surgido meses atrás, cuando el propio Calabuig Leyva declaró que una de las actas difundidas no llevaba su firma y que posiblemente había sido falsificada. A raíz de ello, el escribano presentó una denuncia penal en España.
Posteriormente, otro notario español, Ignacio Martínez Gil, realizó un análisis pericial sobre las denominadas "actas de manifestación" entregadas por Cardama y concluyó que presentaban inconsistencias y alteraciones. Según su informe, la explicación más probable era que se habían utilizado fragmentos de distintos documentos para confeccionar nuevas versiones con un contenido diferente.
Diferencias en las actas
La comparación entre el acta original y la presentada por la empresa revela diferencias sustanciales. Mientras el documento auténtico advertía expresamente que no existía acreditación suficiente de la representación de EuroCommerce y que era necesaria una ratificación posterior para darle plena eficacia jurídica, la versión enviada al Ministerio de Defensa eliminaba esas advertencias y afirmaba directamente que Alex Walsh tenía facultades para emitir y firmar la garantía correspondiente.
Para el gobierno, estas diferencias refuerzan la hipótesis de que la documentación fue manipulada con el objetivo de validar un aval cuya autenticidad estaba siendo cuestionada.
En la comunicación enviada al Parlamento, Jorge Díaz informó que toda la documentación será remitida a la Justicia como ampliación de la denuncia penal, al considerar que aporta nuevos elementos para esclarecer los hechos investigados en torno al contrato con el astillero español.