"Si se analiza tanto el acuerdo con la Unión Europea, el EFTA, el Trans Pacífico, el que sea, al final del día podrá haber alguna excepción, pero en realidad los ganadores son siempre los mismos y los productos son los mismos", sostuvo.
Problemas varios
"Tenemos varios problemas", destacó. El primero es que "la producción de bienes como la carne bovina y la soja tiene límites y no puede aumentar significativamente. El segundo es que estos productos no tienen un alto valor agregado".
"No estamos en contra de esos productos ni de su exportación. Lo que planteamos es la necesidad de agregarles valor y diversificar las exportaciones, incorporando otros bienes que puedan ingresar a esos mercados", agregó.
"Cuando analizamos la canasta exportadora, vemos que los productos de mayor valor agregado se destinan principalmente al Mercosur, a otros países de América Latina y a algunos países africanos. En cambio, las exportaciones hacia Europa, China y Estados Unidos se concentran en productos con menor valor agregado. Esa es nuestra principal crítica", indicó.
En esa misma línea, "durante el Congreso planteamos una dicotomía entre dos orientaciones dentro del gobierno. Por un lado, hay ministerios que trabajan en sintonía con la Estrategia Nacional de Desarrollo, como la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Industria. Por otro lado, están los que priorizan la firma de tratados comerciales, como los ministerios de Economía y de Relaciones Exteriores".
Numeroso congreso
En cuanto al congreso, destacó que participaron entre 100 y 130 congresales, votando en forma unánime las resoluciones y el Ejecutivo Nacional.
"Vino gente de todo el Uruguay, de Bella Unión, 33, Salto, Paysandú, Cerro Largo, Florida, Durazno, o sea Ribera, de todos lados, incluyendo la zona metropolitana; además contamos con la presencia de compañeros cubanos, argentinos y brasileños", explicó.