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Sociedad expedición | Claudia Piccini |

Exploración SUB200

Uruguay se sumerge en una expedición histórica hacia el océano profundo

Uruguay SUB200 explorará el océano profundo frente a nuestras costas, con transmisiones en vivo para conectar a toda la sociedad. ¿Cómo y cuándo será?

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Caras y Caretas Diario

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La expedición al fondo marino del Cañón de Mar del Plata, impulsada por la fundación Schmidt Ocean Institute y el CONICET, revolucionó las redes sociales y despertó un interés sin precedentes en Argentina. Pero Uruguay no se queda atrás: entre el 22 de agosto y el 19 de septiembre de 2025, una misión sin precedentes impulsada por instituciones nacionales e internacionales permitirá explorar 50 puntos clave del lecho oceánico nacional. Para conocer los detalles, Caras y Caretas conversó con Claudia Piccini, investigadora del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), y una de las referentes científicas de esta campaña.

Embed - Universidad de la Republica on Instagram: " Pronto comienza la expedición #UruguaySUB200 ¡Quedate pendiente de nuestras redes! Vamos a estar difundiendo información actualizada y las transmisiones en vivo del ROV SuBastian desde las profundidades marinas. Conocé más sobre el proyecto en: uruguaysub200.udelar.edu.uy"

¿Cómo surge la alianza que posibilitó esta expedición, y qué instituciones participan del proyecto SUB200?

Bueno, esto en realidad es un proyecto de esta fundación, el Schmidt Ocean Institute que tiene este barco, que es un buque de investigación oceanográfica que recorre el mundo. Esta expedición tiene un programa que te muestra en qué lugares del planeta va a estar a lo largo de los próximos años. Y entonces sabíamos que en el 2025 el lugar donde iban a abrir los llamados para que postularan era acá en el Atlántico suroccidental. Entonces aplicamos hacia aquel llamado, que es abierto e internacional. En una primera instancia te piden como un anteproyecto donde explicás quiénes somos, cuáles serían los objetivos principales, entre otras cosas. Esto fue en el 2023. Luego ellos evalúan esos anteproyectos y te responden: “Nos gustó tu anteproyecto, ahora escribí el proyecto completo”. Y ahí escribimos el proyecto completo y lo mandamos de vuelta, y fue seleccionado entre otras 30 postulaciones. En ambas etapas de escritura del proyecto participamos varios investigadores e investigadoras de distintas instituciones. El coordinador, o el investigador principal que nos nucleó a todos fue Alvar Carranza, que es docente del CURE, de Maldonado, y también Leticia Burone, que es docente de la Facultad de Ciencias. Ellos dos fueron el motor y empezaron a invitar a investigadores, por ejemplo, del Ministerio de Educación y Cultura, el IIBCE y también el Museo Nacional de Historia Natural de la Universidad. Hay investigadores de la Regional Este, de la Facultad de Ciencias, hay investigadores de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, que es del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Hay también investigadores y técnicos del Ministerio de Ambiente, de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Econocinémicos, hay gente que trabaja en el SOHMA también. Hay gente que va por parte de ONG Mar Azul Uruguay, que tiene que ver con la protección de la vía marina, y quizás se me está quedando alguno que no me acuerdo ahora. Y bueno, en el 2024 nos avisaron que nos había salido el proyecto y que aprobaban nuestro muestreo. Lo que te provee el Schmidt Ocean es toda la infraestructura del barco, vos no te tenés que preocupar por nada, toda la infraestructura está provista. Ahora, después, todo el tema de las muestras, la colección de muestras, el almacenamiento y el análisis corren por cuenta del grupo de investigación.

¿Qué instituciones estarán a cargo del análisis de muestras y de la gestión de datos?

Todo lo que son colectas de animales, de fauna marina, todos los especímenes van a quedar en el Museo Nacional de Historia Natural. Después la parte más de microbiomas va a quedar acá en el Clemente Estable. Después, para los datos ambientales ellos tienen una política de ciencia abierta, entonces nosotros vamos a colectar, además de la parte biológica, muchísimos datos. Y esos datos quedan disponibles para todo el grupo de investigación, también vamos a tener que tenerlos en algún lugar guardados, y cuando alguien te los pide, los tenés que procurar los datos abiertos. Hoy en día, cuando vas a publicar un artículo científico, el requisito es que compartas el dato también. Tiene esa filosofía de ciencia abierta.

¿Cómo se eligieron los 50 puntos de muestreo y por qué son relevantes para la investigación?

Bueno, eso se basa en campañas previas, en barcos que ya habían estado acá. Hubo uno, que fue el Challenger, una expedición que habían hecho cierto muestreo; hubo otra campaña de un buque español que se llamaba Oliver, que también tenía información sobre el relieve, el lecho de algunos especímenes que habían encontrado en la zona… Y entonces, a partir de eso, vamos a revisitar algunos puntos. Ahora que existe este vehículo que opera remotamente, que está buenísimo, te permite mirar lo que hay ahí abajo, y vamos a revisitar algunos de esos lugares, y casi todos los sitios de muestreo son en cañones, como están mostrando ahora el de Mar del Plata, en cañones similares. Hay uno frente a Montevideo, otro en Piriápolis, otro que creo que es el Cañón del Cabo Polonio, son como grandes profundidades donde vamos a intentar muestrear. La idea es que ahí hay un gran desconocimiento de la biodiversidad, y en el caso también en algunos lugares vamos a, no solo hacer información del sedimento, sino también del agua. Queremos ver cómo se acopla todo ese ecosistema que está ahí abajo, que vive en la oscuridad, si hay intercambio de materia y energía con la parte más iluminada, y para eso vamos a sacar también muestras de agua.

Además de estudiar fauna, van a investigar microorganismos, microplásticos y condiciones ecológicas. ¿Qué esperan encontrar?

Sí, bueno, en otras partes del mundo sí, pero esto tiene la particularidad de que la temperatura es más fría y además va todo un equipo que trabaja con microplásticos. El tema es que ahí abajo, como no llega el sol, los ecosistemas se sustentan a partir de energía química. Y esa energía química, las que la convierten en energía biológica son las bacterias. Ahí abajo los gases salen (gases de azufre, metano) y las bacterias los capturan; la trama trófica, en vez de empezar en el pasto o en las algas, como en los lugares donde hay sol, arranca con las bacterias que consumen estos gases; entonces es todo otra manera de entender los ecosistemas. Y no sabemos el impacto de lo que hacemos, no solo en tierra, sino lo que sabemos que les está pasando a los mares a nivel superficial, en la parte iluminada, si se conecta con lo que pasa ahí abajo o no. ¿Cuál es el impacto? ¿Los impactos humanos llegan hasta ahí o no? Bueno, la idea de buscar microplásticos en el sedimento para ver si entra en el ciclo de la descomposición de la basura, si llega hasta ahí. Tenemos muchas preguntas, pero como no sabemos nada de abajo. En una primera instancia va a ser describir el ecosistema y después, en base a los datos que tomemos, empezar a generar hipótesis de cómo funciona, cómo se conecta con el arriba y cómo eso impacta a las poblaciones de peces, de las especies diferentes.

Dado el interés de múltiples equipos de investigación, ¿cómo se organizan para que todos puedan responder sus preguntas científicas?

En realidad, tratamos de que todo el mundo pueda tener ahí lo que importa, eso es lo lindo de los procesos cooperativos. Entonces nos juntamos y decimos “el equipo que sostiene el ROV, el SuBastian, tiene capacidad para tanto sedimento”, cuánto necesita cada uno para cumplir por lo menos con sus preguntas más básicas y ahí nos repartimos la muestra. O sea, nadie se va a quedar sin muestra, esa es la consigna, que todas las preguntas se puedan responder. Pero teniendo en cuenta que las muestras no son tus muestras, sino que son muestras para el futuro. Estamos juntando muestras para contestar las preguntas que alguien se pueda hacer en el futuro. Entonces, por eso tenemos distintos componentes, fauna, la parte mineral, geoquímica, microbios, microplásticos, como para cubrir un montón de áreas que sí bien vamos varios especialistas en esas áreas, que esas muestras queden para otras personas que vengan después y les hagan otras preguntas. Entonces, por eso es que tratamos de saber que de cada profundidad podemos sacar 10 litros de agua, y ahí vamos repartiendo, la idea es que todos puedan responder sus preguntas. Y también vamos preparados a que vamos a estar en un medio, que es el agua, que quizás uno tiene un plan, pero sabemos que no vamos a poder hacerlos todos, y entonces ya hicimos una preselección de los que sí o sí queremos hacer, si hubiera que sacrificar puntos. Queremos estos otros en base al conocimiento previo también, y bueno, eso es lo que queremos saber. Y vamos con esa mentalidad, ¿no?, de compartir y de tratar de visualizar que esto es información para las siguientes generaciones también del mar.

¿Existe cooperación científica con otras expediciones de la región, como las de Argentina, Brasil o Chile?

Sí, de hecho estamos en contacto con los investigadores que están ahora en el mar, y vienen también investigadores de Argentina y Brasil a nuestra campaña, y hay una red de cooperación también muy linda entre Uruguay, Argentina, Brasil; vienen investigadores de Chile también. O sea que está bueno porque la gente que viene de Chile ya hizo una campaña de buque, que está en toda su experiencia, que es súper valiosa.

¿Esperaban que una expedición de estas características generara tanto interés público, como ocurrió en Argentina?

Bueno, ese es uno de los objetivos del proyecto, porque también es uno de los objetivos de esta fundación: generar sensibilidad en torno a la biodiversidad marina. Yo personalmente no me esperaba esa repercusión y creo que es fantástico porque hay un montón de gente mirando, aprendiendo y empatizando con todos esos animales, es buenísimo. Yo en Uruguay creo que va a haber repercusión, sí, no sé si a nivel de Argentina. Nosotros tenemos planeado hacer también transmisiones a escuelas, hay todo un grupo de compañeros y compañeras que están trabajando muy fuerte en la parte de educación, para tener vínculo cuando estemos a bordo con escolares, por ejemplo. Y además nos acompaña el programa Sobre Ciencia, y eso está bueno como forma de comunicación científica.

¿Qué mensajes esperan transmitir a la ciudadanía uruguaya desde esta expedición?

Yo espero, por un lado, maravillarte con todo lo que no conocemos, y sensibilizar un poco, conocer ese mundo oculto. Creo que va a ayudar a generar un poco de conciencia, y si vos simpatizás con lo que te rodea, estás ya predispuesto a protegerlo y a generar presión también a la población y como sociedad, generar una presión de que no podemos hacer cualquier cosa en cualquier lado. Decir “mirá, acá tenemos esto, que es súper valioso”, generar la información que diga que hay algo para proteger muy importante, porque de la protección de esto depende nuestra vida, depende nuestro futuro, y para eso la gente se tiene que empoderar con esa información. No alcanza con que seamos unos pocos los que sabemos lo que va a pasar, y está bueno que la gente sepa todo lo que tiene que saber para identificarse con el problema y para defenderlo como si estuviera defendiendo tu casa.

¿Qué significa para usted, personalmente, formar parte de una expedición de esta magnitud?

Es fantástico, es una alegría, siempre bromeamos con que los más veteranos del equipo, entre los cuales me encuentro yo, casi todos estudiamos Biología porque éramos fanáticos de los programas de Jacques Cousteau, y ahora poder estar haciendo una expedición de esta envergadura para nosotros es súper emocionante, es también un compromiso súper grande, porque yo fui con la cabeza de que voy a sacar muchísimas muestras de información que no las voy a procesar yo exactamente, las van a procesar otros que vengan después. Un compromiso y una responsabilidad de hacer las cosas bien, de no perderme nada y de asegurarme la mejor calidad de información para que se pueda sacar el mejor conocimiento de ahí. Yo lo vivo como una gran responsabilidad sobre todo.