Estrategias de subsistencia
Para sortear el ahogo, BioCubaFarma ha optado por una estrategia de supervivencia: potenciar la venta al exterior de sus productos biotecnológicos de punta, patentados y de prestigio mundial. Los ingresos generados por esas exportaciones que la empresa se cuida de no desviar jamás de los productos que escasean en casa se reinvierten íntegramente en sostener la producción nacional.
En esa línea, la cooperación internacional se vuelve un pilar. La alianza con China, Vietnam y Rusia ya rinde frutos en forma de empresas mixtas, bajo un esquema de ganancias compartidas que fortalece la capacidad operativa del sector.
Las dificultades no son nuevas, pero se han agravado desde enero de 2026, cuando la administración estadounidense endureció aún más las restricciones con un bloqueo específico al suministro de petróleo. Pese a todo, la industria cubana resiste y recientemente logró retomar la elaboración de 16 citostáticos para el programa oncológico nacional.
Cada fármaco que se logra producir, en palabras del canciller Bruno Rodríguez, no es solo un medicamento; es un acto de soberanía, un rayo de esperanza y la prueba de que, aun bajo presión extrema, el compromiso con el derecho a la salud no se negocia.