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Política

CON EL SENADOR Y EXMINISTRO DEL INTERIOR

La última entrevista de Bonomi con Caras y Caretas

El exministro concedió su última entrevista a este medio hace pocos días atrás. En ella, se refiere a la campaña por el SÍ a la anulación de los 135 artículos de la LUC.

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El senador y exministro del Interior, Eduardo Bonomi, advirtió, en la última entrevista concedida a Caras y Caretas, que el gobierno está forzando las cifras de delitos para poder defender la Ley de Urgente Consideración (LUC). “Se están preparando para el referéndum del 27 de marzo, apuraron la presentación de los delitos para centrarse en el tema de seguridad, que fue lo que iban a usar con mayor fuerza, pero lo que estaba pasando no les permitía usarlo como habían anunciado, entonces, forzaron los números para que sea más favorable al 27 de marzo”, dijo Bonomi a esta revista  en la edición publicada en el último número de enero.

Afirmó que el gobierno no presentó la evolución de los delitos mes a mes porque dejaría en evidencia que el aumento de la movilidad llevó al ascenso de los delitos. Además, sostuvo que el Poder Ejecutivo aumentó la cifra de muertes dudosas para bajar la estadística de los homicidios. “Después hay otro elemento clarísimo, en 2019 hubo 393 homicidios y hubo 104 muertes dudosas. Si se suman los homicidios con las muertas dudosas, da un total de 497. En 2020, hubo 338 homicidios y 159 muertes dudosas, si se suman, da 497, exactamente igual. Llama la atención que las muertes dudosas hayan aumentado más del 50 por ciento. Es una forma de bajar los homicidios”, agregó.

Asimismo, dijo que tanto la estrategia que usaron en la campaña electoral y la de defender la LUC se basa en la seguridad, en referencia a las declaraciones que hizo el expresidente Julio María Sanguinetti, quien afirmó que derogar la LUC “es volver a los tiempos de Bonomi, con jolgorio de narcotraficantes”.  Por otro lado, Bonomi afirmó que los medios de comunicación cambiaron su forma de presentar los delitos. “Eso es así. En la administración nuestra, cuando había un homicidio, lo presentaban cuatro o cinco veces, no era solo un homicidio, era un terrible, escandaloso y horrendo homicidio. Ahora ni dicen que es homicidio, dicen que aparece muerta una mujer y uno se da cuenta que es un homicidio porque dicen que sospechan del marido. Entonces, ni siquiera es un asesinato, dicen que apareció muerta. Eso crea una sensación, un sentimiento en la persona que ve y escucha esa información”, agregó.

 

Hace unos días el Gobierno publicó nuevas cifras de delitos. ¿Cómo evalúa la gestión en materia de seguridad por parte del Poder Ejecutivo?

La diferencia que ha habido entre el fallecido ministro (Jorge) Larrañaga y el actual ministro (Luis Alberto) Heber está dada por el cariño que le ponía Larrañaga a la gestión que no lo pone tanto Heber. Pero no ha habido diferencia de estrategia. Ninguno de los dos ministros fueron o son los responsables de determinar la estrategia de seguridad. La estrategia la están determinando los mandos policiales y luego Larrañaga y ahora Heber comunican y están haciendo la gestión política. La estrategia la fijaban y la siguen haciendo los mandos policiales. Otra diferencia es que la gestión de Larrañaga estuvo presente -lo más fuerte- la baja de la movilidad por la pandemia, que lleva al descenso de los delitos. Cuando asume el ministro Heber todavía había baja de movilidad. Pero en julio empiezan las clases, empieza mayor movilidad, luego aumentan los aforos, empieza el fútbol y se va rápidamente a una situación de casi movilidad. Con el aumento de la movilidad, aumentan los delitos. Hicieron una conferencia de prensa con cuatro o cinco números sin tener respaldo publicado y ante la insistencia y el reclamo, se presentó una cifra, al estilo que se reclamaba, de un año completo, con los delitos mes a mes, que de alguna manera no reafirma todo lo que dijeron y sí sirve para validar lo que decíamos respecto a que el segundo semestre tiene un aumento claro de los homicidios. Cuando se retoman las actividades en julio de 2021, cuando empiezan las clases y aumenta el aforo, autorizan otros espectáculos, el fútbol, y de a poco se retoman las demás actividades, eso coincide con el aumento de los homicidios que refleja las cifras que dio el Ministerio, pero que no las manejó mes a mes, sino que, a año completo, para disimular el aumento con la baja que se produjo en el primer semestre con el descenso de la movilidad.

 

¿Entonces hubo una disminución de los delitos por la pandemia?

Hubo una disminución de los delitos hasta julio de 2021, pero cuando se retoman las actividades y se va a cierta normalidad empiezan a aumentar los homicidios. Cada vez aumentan más, ahora estamos a enero y ya van 26 o 27 homicidios.

Antes, las conferencias de prensa se hacían cuando ya se había presentado el informe de las cifras. El gobierno presentó cuatro números en una conferencia de prensa, pero no había un respaldo de fondo que lo avalara. Después hay otro elemento clarísimo, en 2019 hubo 393 homicidios y hubo 104 muertes dudosas. Si se suman los homicidios con las muertas dudosas, da un total de 497. En 2020, hubo 338 homicidios y 159 muertes dudosas, si se suman, da 497, exactamente igual. Llama la atención que las muertes dudosas hayan aumentado más del 50 por ciento. Es una forma de bajar los homicidios. También hubo en 2021 una diferencia con la Fiscalía. El fiscal de Corte actuante plantea que tiene diferencia con los números del Ministerio, tiene registrados nueve homicidios más que los que registra la cartera y dijo que le llama la atención la cantidad de muertes dudosas, porque no tienen por qué crecer como crecieron, crecen para bajar la estadística de los homicidios. Pero creo que la seguridad no se mide solo por cifras, sino por lo que la gente siente. La gente no cree en lo que están informando por televisión. Esto lo hemos venido diciendo desde el principio, hay un subregistro, han bajado las denuncias, pero no los delitos. Se está dificultando el proceso de hacer denuncias. Se retiraron a los becarios de las fiscalías, que en el período nuestro eran los que tomaban la denuncia y se los sustituyó por policías que encaran la cosa de otra forma. Se dificultó el proceso de espera en la comisaría, se volvió a lo que existía antes de 2005, cuando la gente solo iba a denunciar cuando ya le habían robado mucho, o cuando les habían robado los documentos. La cifra no es solo la medida de la seguridad. La mide la persona que está manejando un ómnibus a las 12 de la noche en los barrios periféricos de Montevideo y sabe los riesgos que corre.

Pero, además, lo que apuró toda esta situación es que se están preparando para el referéndum del 27 de marzo, apuraron la presentación de los delitos para centrarse en el tema de seguridad, que fue lo que iban a usar con mayor fuerza, pero lo que estaba pasando no les permitía usarlo como habían anunciado, entonces, forzaron los números para que sea más favorable al 27 de marzo.

 

¿Usted dice que forzaron los números para defender la LUC?

Sí. Por eso cambiaron el criterio. No presentaron la evolución de los delitos mes a mes, porque si no, quedaría en evidencia que el aumento de la movilidad llevó al aumento de los delitos, sobre todo con homicidios, que es el que más mide la seguridad.

 

Sanguinetti, cuando empezó a hablar a favor de la LUC, decía que, si se aprobaba el referéndum, se iba a volver a la “era de Bonomi”. ¿Qué piensa sobre esto?

Las declaraciones están de la mano con la campaña que hicieron, centrada en la seguridad. Entonces, apuntaban contra mí. Como lo hicieron en la campaña electoral, lo hicieron después, cuando por obra del resultado de la baja de la movilidad, también pudo haber otros factores, les dio unas cifras y en vez de objetivar por qué había sucedido eso, afirmaron que fue por el cambio para reivindicar la gestión nueva, que se basó en bajar las cifras de los delitos. Pero esa no es la forma de discutir la seguridad. Lo que hay que estudiar es cómo encara la gente el problema de la seguridad en su barrio.

 

¿Cree que los medios cambiaron su forma de presentar los delitos?

Eso es así. En la administración nuestra cuando había un homicidio lo presentaban cuatro o cinco veces, no era solo un homicidio, era un terrible, escandaloso y horrendo homicidio. Ahora ni dicen que es homicidio, dicen que aparece muerta una mujer y uno se da cuenta que es un homicidio porque dicen que sospechan del marido. Entonces, ni siquiera es un asesinato, dicen que apareció muerta. Eso crea una sensación, un sentimiento en la persona que ve y escucha esa información.