Faena en caída y plantas con menor actividad
El primer trimestre de 2026 cerró con la faena de vacunos más baja en seis años, reflejando una oferta limitada de animales listos para procesamiento. La escasez de ganado gordo, junto con la competencia por el ganado en pie, ha reducido la disponibilidad para la industria. Como consecuencia, varias plantas frigoríficas operan con menor carga o directamente han suspendido actividades, enviando trabajadores al seguro de paro.
Fuentes del sector señalan que la falta de volumen impacta en la eficiencia de las plantas, que dependen de un flujo constante de animales para sostener sus niveles de operación.
Una tensión estructural
El escenario actual expone una tensión recurrente en la cadena cárnica: la dependencia entre la disponibilidad de ganado y el nivel de actividad industrial. Aun con precios internacionales favorables, la falta de oferta limita la capacidad de aprovechar el contexto.
Expectativas del mercado
De cara a los próximos meses, el mercado proyecta un posible aumento en el precio del ganado gordo, impulsado por la fuerte demanda externa y los altos valores de exportación.
No obstante, la recuperación de la oferta dependerá de los tiempos propios de la producción ganadera, lo que podría demorar una reactivación plena de la actividad industrial.
Un desafío para el sector es la situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo productivo y la necesidad de fortalecer la coordinación entre producción e industria. Mientras los precios internacionales ofrecen oportunidades, el desafío interno sigue siendo garantizar el volumen necesario para sostener la actividad y el empleo en el sector frigorífico.