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Justicia

Caso Luca Ventre: Un año sin respuestas de la Justicia uruguaya, al borde del conflicto diplomático

El primero de enero se cumplió un año exacto de la muerte de Luca Ventre, el ítalo-uruguayo que ingresó a la Embajada de Italia en Uruguay y se constató su fallecimiento en la emergencia del Hospital de Clínicas. Mientras Uruguay fundamenta en el consumo de cocaína la causa de la muerte, en Italia no tienen dudas que los funcionarios policial y de seguridad de la embajada son los responsables de su muerte.

Los principales medios periodísticos escritos y televisivos de Italia han empezado a reclamar con mayor intensidad que la Justicia uruguaya establezca la responsabilidad de los funcionarios de seguridad y policial que cumplían funciones en la Embajada de Italia en Uruguay en la muerte de Luca Ventre.

En las redes, los materiales con las imágenes de las cámaras de seguridad de la embajada y algunos de los audios de las declaraciones se han viralizado y la respuesta de la opinión pública es unánime en cuanto a la información que las imágenes ofrecen.

“Giustizia per Luca”es una consigna que desde el año pasado recorre los medios, las redes y las calles de Italia.

Las imágenes publicadas por Caras y Caretas muestran objetivamente a Luca Ventre ingresando por el muro de la embajada, intentando volver a salir por otro muro sin representar una amenaza, retenido en primer lugar por el guardia de seguridad y luego por un funcionario policial que le aplica una llave con su brazo sobre el cuello por un período aproximado a la media hora.

Cuando finalmente llega el móvil policial, Ventre sale arrastrado de la embajada y en la emergencia del Clínicas es trasladado del móvil policial hacia el hospital totalmente desvanecido en una silla de ruedas.

El relato de los funcionarios policiales habla de supuestas reacciones dentro del patrullero y del hospital, aunque no ha quedado comprobado que las mismas no fueran producto de sus últimos estertores y si existen imágenes dentro del hospital que avalen el relato de un nuevo desacato, no han sido entregadas a la Justicia italiana ni corroborado por investigaciones alternativas.

 

Muerte blanca

Desde el inicio de la investigación para el Fiscal de flagrancia Rodrigo Morosoli el dictamen de la forense del Poder Judicial era casi concluyente que la causa de la muerte correspondía al reciente consumo de cocaína de Luca Ventre.

En su momento el primer informe forense firmado por la Dra. Natalia Bazán concluye que “las lesiones consignadas son lesiones de tipo contuso superficiales, las cuales no explican la muerte. El hematoma hallado en plano muscular de cuello está vinculado a las medidas asistenciales (vía venosa yugular). Durante la autopsia no se encontraron violencias u otros hallazgos macroscópicos que expliquen la muerte”, pero deja constancia de “Causa de muerte: en estudio toxicológico y anatomo-patológico”.

Ese consumo puede explicar además para la Justicia uruguaya la bizarra circunstancia de ingresar a la embajada un primero de año saltando un muro.

Luca Ventre buscaba refugio en su embajada como primer paso para retornar a Italia; el relato de sus familiares más cercanos, el padre y la madre de su hija, confirman que Luca se sentía perseguido y tenía como objetivo viajar.

Su reciente separación de la madre de su hija seguramente fue el desencadenante de una serie de hechos que culminaron con su empecinado ingreso a la embajada.

Sin embargo, ninguna de estas circunstancias explican o justifican el retenimiento por la fuerza una vez dentro de la embajada.

Hasta el momento se desconoce el protocolo de seguridad de la misma y si bien las autoridades de la embajada estaban al tanto de lo sucedido, no está claro si evaluaron que ese ingreso representaba una amenaza.

Como se ve en las imágenes, Ventre en ningún momento ofrece resistencia ni enfrenta al funcionario de seguridad o policial, y el relato de que en el momento que el funcionario policial lo reduce Ventre intentaba quitarle el arma suena bastante infantil y es un latiguillo bastante cercano a “la plantación de un arma” o prueba falsa.

La embajada cuenta además con infraestructura que hubiera permitido mantener a Ventre demorado y bajo custodia sin necesidad de aplicar todo el tiempo hasta la llegada del móvil policial una llave sobre el cuello.

Convendría recordar la versión del funcionario policial en primera instancia: “En esos momentos el masculino intenta saltar el portón de entrada por la calle Benito Lamas al Nro. 2857, siendo retenido en primera instancia por el denunciante, donde al acudir en apoyo el mismo es reducido, provocando este daños en el portón con el desprendimiento del rejado (varillas), estando este en total desacato y muy agresivo. Posteriormente, estando el masculino reducido, se logra pedir apoyo al servicio policial 911, acudiendo próximo a la hora 07.40, quien concurre a realizar la asistencia del detenido. Es de mencionar que dicho masculino manifestaba pedir ayuda, agregando que lo iban a matar, donde intentó este en el forcejeo extraer el arma de reglamento en varias ocasiones; debido a dichas circunstancias no se pudo realizar el palpeo por posibles armas u objetos (pero en la llamada a la Policía el guardia de seguridad confirma que no está armado) siendo que este portaba un maletín de color marrón, el cual se abrió frente al denunciante teniendo en su interior una agenda, tarjetas varias y un cuaderno”.

Para Italia, al igual que sucedió con la muerte de Floyd en Estados Unidos, la asfixia mecánica fue determinante y tuvo consecuencias en la muerte.

En el caso de Floyd el dictamen forense diría: “[los elementos surgidos de la autopsia] no revelaban hallazgos físicos que respaldaran un diagnóstico de asfixia traumática o estrangulación, pero se encontró que Floyd sufría de enfermedad de las arterias coronarias y enfermedad cardíaca hipertensiva, pero se especula que la combinación de su enfermedad, más la actuación policial y la presencia de algún elemento intoxicante constituyeron su muerte”. (Informe forense público del condado de Hennepin. Una segunda autopsia realizada por un forense privado pagado por la familia determinará la muerte por asfixia).

Tanto para los peritos italianos como en su momento para los norteamericanos en el caso de Floyd,

el consumo de cocaína por sí mismo no era determinante de la muerte de no existir la situación de estrés provocada por la fuerza física empleada y por la propia fuerza física aplicada.

Esta controversia respetando la independencia de poderes ha llevado al fiscal Morosoli, con buen tino, a solicitar una junta médica que finalmente determine la causa de la muerte, a más de una año de la misma.

 

Entretelones diplomáticos

Hace un año el canciller Francisco Bustillo había declarado a Caras y Caretas que “el tema está en la órbita judicial, y la propia Fiscalía uruguaya ha estado en contacto con la Fiscalía Italiana. La cancillería ha estado en contacto con la Embajada de Italia en Uruguay. Incluso, el canciller envió personalmente una nota dirigida a la familia (en Italia) del chico fallecido aclarando la situación. Nosotros entendemos que el ministro del Interior y Uruguay actuaron diligentemente en este caso, y lo que se está diciendo (por parte del padre y algunos medios italianos) no se corresponde con la realidad. Si bien el tema está en la Justicia y no corresponde a cancillería opinar, lo cierto es que en los aspectos que corresponden a la relación bilateral, estuvimos en contacto, pusimos en contacto a las fiscalías, evacuamos las dudas del embajador de Italia y ahora estamos a la espera de lo que disponga la Justicia”.

Desde Italia y seguramente atento al avance de las investigaciones en su país y el retraso en el nuestro, el canciller italiano Luigi di Maio solicita conocer lo que dictaminará la Justicia uruguaya.

En la nota a la que accedió Caras y Caretas el canciller italiano expresa: “In cui rinnova l’auspicio di un’efficace cooperazione tra la magistratura italiana e l’autorità giudiziaria dell’Uruguay per l’ulteriore approfondimento delle indagini sul caso del connazionale Luca Ventre, deceduto il 1° gennaio scorso a Montevideo. Nella lettera, Di Maio ribadisce l’aspettativa che sia fatta piena luce sulle effettive circostanze in cui è avvenuto il decesso del connazionale e sulle eventuali responsabilità. A tal fine, ha chiesto che, nel dovuto rispetto dell’indipendenza delle rispettive autorità giudiziarie, si possa tenere pienamente conto delle risultanze dalle indagini prodotte grazie alla collaborazione tra inquirenti italiani e uruguaiani, affinché sia fatta giustizia sul caso”. (Renueva su esperanza de una cooperación eficaz entre el Poder Judicial italiano y la autoridad judicial de Uruguay para la que se profundizará la investigación del caso del compatriota Luca Ventre, fallecido el pasado 1º de enero en Montevideo. En la carta, Di Maio reitera su expectativa de que se arroje toda la luz sobre las circunstancias reales en las que ocurrió la muerte de su compatriota y sus responsabilidades. A tal efecto, solicita que, con el debido respeto a la independencia de las respectivas autoridades judiciales, los resultados de las investigaciones producidas gracias a la colaboración entre investigadores italianos y uruguayos puedan ser plenamente tomados en cuenta, para que se haga justicia en el caso).

El Senado aprobó en el año 2019 un Tratado de Cooperación judicial con Italia que falta aprobar por la Cámara de Diputados.

La muerte de Luca Ventre viene tomando unas aristas institucionales comprometidas, en la medida que la resolución en Uruguay se hace esperar.

 

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