El cruce que mantuvo el presidente Luis Lacalle Pou en su discurso inaugural durante la VI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el sábado en México, en el cual confrontó con los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua al afirmar que en esos países no hay una democracia plena y no se respetan los derechos humanos, sigue dando que hablar.
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En nuestro país desde el oficialismo celebraron la intervención del presidente, desde el Frente Amplio se interpretó como una mala señal en términos de política exterior, que desentona con la tradición del país.
El diputado del Partido Comunista del Uruguay, Gerardo Núñez, escribió en su cuenta de Twitter: «Uruguay pasando vergüenza internacional de la mano de Luis Lacalle Pou. Muy activo para acusar algunos paises de violar ddhh, pero muy calladito para denunciar a Colombia, Chile o su amiga Añez. De paso, antes de hablar de ddhh, podría mirar la situación de nuestras cárceles».
Para Daniel Caggiani, diputado del Movimiento de Participación Popular e integrante de la Comisión de Asuntos Internacionales de la cámara baja, se trata de “un nuevo exabrupto del presidente en una cumbre internacional” que “termina generando una confrontación innecesaria en un momento inoportuno”. En declaraciones a La Diaria, el legislador advirtió que, además, las afirmaciones de Lacalle podrían generar “una tirantez con el anfitrión, que es México; un país con el que Uruguay no tiene sólo relaciones diplomáticas sino también comerciales y uno de los pocos países con los que tiene un tratado de libre comercio por fuera del bloque regional”.
En opinión del legislador, este posicionamiento del mandatario demuestra “una visión ideológica, del pensamiento herrerista del presidente Lacalle y del partido que representa”, y va en contra “del funcionamiento histórico que ha tenido Uruguay de tratar de tener relaciones amistosas y buscar puntos de interés común más allá de los gobiernos”. En ese sentido, consideró que “el presidente confundió sus posicionamientos personales con el interés del país, que tiene que ser el bien supremo a tutelar”. Caggiani añadió que esto se debió a “la inexperiencia, la incapacidad y la falta de tino de un presidente al que no le queda cómodo estar en esos espacios internacionales, lo que se nota, y lamentablemente hace estos papelones que sin duda afectan a todo el país”.
En la misma línea se manifestó el senador de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio. En declaraciones a Radio Montecarlo el legislador dijo que el discurso del presidente en la Celac fue «para la tribuna».