En los últimos días, el tipo de cambio en Uruguay ha alcanzado niveles no vistos desde 2024, pisando los 39 pesos por dólar. Esta caída del dólar durante 2025 se explica tanto por factores nacionales como internacionales. La semana pasada, el dólar interbancario se ubicó en 39,1 pesos, marcando mínimos desde mediados del año pasado.
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En concreto, el tipo de cambio acumuló una disminución del 1,5% en la última semana y más de un 11% en comparación con el cierre de 2024. El año pasado, el tipo de cambio había mostrado un incremento de aproximadamente 13% en la comparación anual, con un impulso particularmente fuerte en el último trimestre. Sin embargo, el primer semestre de 2025 continuó la tendencia bajista observada hacia finales de 2024, alcanzando un mínimo de 39,5 pesos al cierre de junio.
Este comportamiento del tipo de cambio se alinea con tendencias regionales y condiciones internacionales. En Estados Unidos, la dinámica fue similar; con el contexto electoral y las fluctuaciones en la cotización del dólar, notamos que este se fortalece ante la sumisión de Trump, para luego caer debido a medidas y anuncios posteriores.
A nivel local, diversos factores están influyendo en esta tendencia. El Banco Central ha estado recortando la tasa de política monetaria (TPM) desde julio, acumulando cuatro reducciones consecutivas, llevando la tasa de referencia de 9,25% a 8% anual. En el comunicado divulgado por el Comité de Política Monetaria (COPOM), tras el último recorte, se indicó que el escenario más probable es continuar ajustando a la baja la TPM desde los niveles actuales, aunque recientemente desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha realizado declaraciones de mantener la misma. Proyecciones sugieren que la TPM podría ubicarse en 7% para finales de 2026.
Este pronóstico de flexibilización adicional se fundamenta en que la inflación ha permanecido por debajo de la meta del 4,5% durante cuatro meses consecutivos y que la actividad económica ha mostrado un cierto enlentecimiento. De hecho, el dato de inflación de noviembre reveló una moderación, donde la inflación total disminuyó del 4,3% al 4,1%. Esta tendencia podría abrir el espacio para que el Banco Central considere un nuevo recorte de tasas, lo cual también podría influir en la cotización del dólar en los próximos meses.
Cabe señalar que el descenso del tipo de cambio ha jugado un rol crucial en la moderación adicional de la inflación desde el comienzo del año. Sin embargo, este control de la inflación ha tenido como costo potencial la competitividad del mercado uruguayo, planteando desafíos para el futuro. La evolución del tipo de cambio y las decisiones de política monetaria serán, sin duda, temas centrales en la agenda económica nacional en el corto y mediano plazo.