Instalada en la ciudad de Pando desde hace unos años, Ecopet se dedica al reciclaje de botellas de PET formando parte de un circuito que permite reutilizar los envases que circulan en el mercado. Según explicó Pablo Luis, gerente de la empresa, circula un promedio de mil toneladas mensuales de botellas de este material, de las que solo el 20% es reciclado en el establecimiento para cuidar el ambiente. Aclaró que la planta tiene capacidad para procesar el 100% de los envases que se usan en el país.
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¿Qué es Ecopet y qué trabajo realiza?
Ecopet es una empresa que forma parte de CristalPet, sucesora de la antigua Cristalerías del Uruguay, dedicada a la fabricación de botellas. Captamos las botellas para molerlas y reciclaras para volver a hacer botellas. Nuestro propósito no es transformarlas en otro objeto. El PET es un material que permite ser reciclado prácticamente en forma eterna. Si los circuitos se van cerrando, no tendríamos necesidad de tomar materias primas de energías no renovables, como el petróleo, y podríamos seguir trabajando con las botellas que vamos moliendo.
Ecopet existe desde hace poco más de 20 años, desde fines de la década del 90, cuando primero nace Cristalpet, nuestra empresa madre, donde se fabrican las preformas para hacer las botellas. Eso nació a mediados de los 90 cuando aparecieron los envases de PET. Se trata de un plástico que debido a sus propiedades es muy bueno para hacer elementos que contengan alimentos. Como pueden ser botellas, recipientes o base para hacer comidas. Nosotros hacemos botellas.
Hoy Ecopet es la única empresa en todo Uruguay que desarrolla este trabajo. No tenemos competidores. ¿Por qué no tenemos? Hace seis o siete años el barril de petróleo valía US$ 150, entonces la resina virgen, la que viene de Oriente, costaba muy cara porque su precio está ligado al del barril de petróleo. Con los años fue bajando hasta que llegó a los 30 o 40 y cuando llegó a esos valores hacer resina reciclada para muchos empresarios no era negocio, entonces empezaron a cerrar. Nosotros nos mantuvimos porque formamos parte de una empresa como Cristalpet. Quedamos solos en el mercado y somos la única empresa dedicada al reciclado de PET.
¿Cómo es el proceso de reciclado?
El reciclado es el cuarto eslabón de esta cadena. Primero estamos los que consumimos, luego viene la recolección, la clasificación y luego nosotros, que reciclamos. Después vuelve a la empresa para volver a ser una botella.
Pero el tema más delicado es el de la recolección y clasificación porque es un trabajo que las intendencias y el gobierno -hay un ministerio que esta trabajando fuerte en potenciar lo que refiere a la recolección de envases reutilizables- están encarando. El ministro nos visitó varias veces, el intendente [de Canelones] Yamandú Orsi tiene una buena relación con nosotros. Se está trabajando y poco a poco se va creciendo.
En los últimos meses hemos tenido un crecimiento muy importante. Hemos duplicado el ingreso de botellas a la planta, lo que hace que en este momento está ingresando personal, estamos incorporando nueva tecnología y nuevas máquinas. En los últimos meses se hizo una inversión de un millón de dólares para ampliar la producción. Y hoy Envases, que es la empresa mexicana propietaria de Cristalpet y es líder mundial en fabricación de envase tanto de PET como metálicos, tiene más de 60 plantas en todo el mundo, fundamentalmente de fabricación de envases, pero de reciclado, solo dos, una en México y nosotros en Uruguay.
Si bien Cristalpet es el principal fabricante de botellas en Uruguay, también hay otras empresas y aparte entran botellas importadas. Entre todo eso se trata de mil toneladas mensuales de PET en el país. A nosotros nos está llegando alrededor de 20%. Hay todavía mucho camino por recorrer para tener ocupación plena de fábrica.
¿Cómo es el trabajo con los organismos públicos?
Hoy las intendencias están haciendo lo que se llama circuitos limpios, con contenedores específicos en donde se ponen las botellas. Se va a las plantas de clasificación, la que es muy básica: transparentes y color. El color son gamas de verde. La botella se muele al punto de quedar hecha escamas que no exceden los 10 milímetros de diámetro, lo que luego se funde para hacer la materia prima para elaborar la botella.
Tanto el gobierno con el Ministerio de Ambiente y las intendencias, fundamentalmente las de Canelones y Montevideo, están trabajando en poner esos lugares específicos donde la población puede poner los envases para luego ir a las plantas de clasificación donde esa separación es muy simple. Se enfardan para mejorar la logística. Se transportan en camiones y llegan a acá y a partir de ahí empieza el reciclado.
Al tener la empresa que fabrica las botellas, ese circuito se cierra para poder volver a hacerlas de nuevo.
Hay un sistema implantado por Coca-Cola que es bottle to bottle, botella a botella. Es una utopía decir que de una botella se hace otra, pero casi. Hay un porcentaje muy mínimo que por el proceso industrial tiene algo de pérdida. Pero si se juntan todas las botellas, realmente se necesitaría muy poca materia prima.
¿Cuáles son las perspectivas para esta industria?
La dirección de esta empresa siempre fue muy pujante. Fue durante más de cien años de capitales nacionales, ahora es de capitales mexicanos, pero a pesar de haber cambiado los dueños, parte de la dirección es uruguaya. El director regional es uruguayo, es el que formó esta empresa desde el principio. La vocación es siempre la misma de trabajar en la búsqueda de más botellas y hacer más inversiones. Hasta 2017 estábamos en Montevideo, en una planta muy pequeña en el Cerrito de la Victoria y hace unos años nos mudamos para acá, donde había una vieja textil, con un predio de 18 hectáreas con 10.000 metros cuadrados cubiertos. Se ha hecho una inversión muy fuerte y hace unos meses se invirtió en nuevo equipamiento y hay planes para seguir creciendo. En estos meses se viene creciendo, pero necesitamos más materia prima. Entre lo que Uruguay consume y lo que llega hay como 7.000 toneladas de PET que no nos están llegando.
Tenemos contratos con las intendencias de Montevideo y Canelones por los que nos traen las botellas sabiendo que las compramos y hay varios emprendedores privados que juntan las botellas, las clasifican, las enfardan y después las traen o las vamos a buscar. Es el residuo valorizable que en este momento se está pagando más con la idea de tentar a la gente para que los pueda llevar. Uruguay cuenta hoy con una empresa que se puede hacer cargo del 100% de las botellas. Si se sigue trabajando en conjunto con el gobierno y las intendencias, se puede cerrar el circuito.