“La voracidad fiscal no se puede meter con la alimentación de los niños”, sentenció Héctor Florit, es integrante del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), quién se mostró preocupado por las afirmaciones del ministro de Educación, Pablo Da Silveira, sobre el gasto en alimentación escolar.
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Entrevistado por el periodista Leandro Grille en Legítima Defensa, Florit destacó que con las declaraciones de Da Silveira y de otros jerarcas “se está creando un clima de duda, de desconfianza”, sobre los derechos de las personas, entre ellas la alimentación en las escuelas.
Dijo no querer pensar que “se pretende volver a los comedores de 1920, creados en las escuelas al aire libre donde iban los hijos de las personas con tuberculosis, con problemas de salud. Esos comedores fueron creciendo hasta llegar a nuestros días y atender a una gran parte de la población escolar”.
La voracidad fiscal no se puede meter con la alimentación de los niños”
Señaló que los comedores cumplen una triple función: la alimentación, la educación en salud y la empatía o “creación de ciudadanía en el horizonte de la utopía vareliana de que quienes comparten el banco de la escuela, en este caso el comedor, se reconocen como iguales”.
“Este comedor es el que está siendo cuestionado por el ministro de Educación, y espero que solo sea por desconocimiento”, subrayó.
Recordó que la alimentación escolar se financia a través del Impuesto de Primaria. El 63%de lo recaudado se destina para este fin, mientras que el resto cubre otros gastos como ser locomoción para alumnos con discapacidad, reparación de locales, entre otros.
“Si no se va a tocar el impuesto estaría bueno que se diga”, sentenció.
La alimentación se financia a través del Impuesto de Primaria. El 63%de lo recaudado se destina para este fin, mientras que el resto cubre otros gastos como ser locomoción para alumnos con discapacidad, reparación de locales, entre otros.
Si bien el decreto 90 de este año, por el cual el Poder Ejecutivo ordena a los organismos del Estado el recorte de 15% de sus gastos, no comprende a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), para Florit “creo que por abajo se lo están pidiendo”.
El recorte de gastos, que ya se anunció se extenderá a la ley de Presupuesto, es una de los mecanismos por los cuales el gobierno pretender reducir el déficit fiscal.
Por esta razón Florit fue enfático al subrayar que “la voracidad fiscal no se puede meter con la alimentación de los niños”.