Francia amagó con una respuesta a través de un disparo de Cherki, y otros dos de Mbappé. Pero le faltó puntería y fuego sagrado para lograrlo. En ese intento, dejó espacios en el fondo que los de Tuchel aprovecharon. A los 36’, una letal contra terminó con el gol de Bukayo Saka, tras la buena respuesta del arquero Maignan en el mano a mano con Rashford. Diez minutos más tarde, el extremo convirtió su doblete después de un gran pase entre líneas de Eze.
La charla de Didier Deschamps en el entretiempo debe haber sido fuerte, y surtió el efecto deseado. Junto con algunos cambios que ajustaron el andamiaje colectivo, Francia se despertó y logró ponerse a tiro. A los 2’ del complemento, Olisé conectó con Kylian Mbappé y este descontó. Cinco minutos después, el del Real Madrid asistió a Barcola que definió con justeza ante el arquero. Envalentonado, los Galos fueron a buscar el tercero y lo consiguieron con el bravo número 10, tras la pared con Olisé.
Francia reaccionó
A esa altura, todo era posible. Francia pasó de perderlo de forma vergonzosa a ilusionarse con una remontada increíble. Sin embargo, la respuesta Inglesa llegó sobre 40’, con una escapada individual de Spence que decantó en el penal de Malo Gusto. Saka aprovechó, y puso el 5 a 3.
En el tiempo agregado, cuando la intensidad parecía mermar, el duelo se convirtió en un récord histórico. Primero descontó Ousmane Dembélé, y luego Jude Bellingham le puso cifras definitivas para cerrar el encuentro de tercer y cuarto puesto con mayor cantidad de goles en toda la historia, superando el Francia 6 - Alemania 3 de Suecia 1958.