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Internacionales | Benítez | Argentina | femicidio

Argentina

Anahí Benítez no fue rescatada por un error de la fiscalía

La información surgió durante el segundo juicio oral por el secuestro, violación y femicidio de la joven Benítez de 16 años ocurrido en 2017 en Argentina.

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Por el caso de femicidio de Anahí Benítez (16), perpetuado en 2017, hay dos acusados: Marcelo Villalba y Marcos Bazán. En octubre de 2022 el segundo de ellos, condenado a prisión perpetua, fue excarcelado por pruebas insuficientes. Sobre Villalba hay pruebas contundentes y concretas como el hallazgo de rastros de su ADN en el cuerpo de Anahí. Además, tenía en su poder el celular de la adolescente y se lo había regalado a su hijo.

Sin embargo en junio de 2020 dejó de ser juzgado porque se concluyó que era "psicótico" y que no estaba en condiciones de declarar. "Estamos intentando probar la responsabilidad de Villalba, la sentencia anterior fue basada en indicios y los indicios concordantes hacen a una prueba directa", declaró Guillermo Martín Bernard, abogado de Silvia Pérez Vilor, la madre de Anahí, a Página/12 en marzo de este año. El abogado reprochó el manejo que hubo en esas primeras audiencias, en las que el Servicio Penitenciario, conociendo la situación de salud de Villalba, lo tuvo tres días sin medicación y cuando llegó el día no pudo declarar.

El juicio inició de cero en marzo después de que la casación ordenara la nulidad del anterior. En las últimas horas se supo que las fiscales especializadas en Género, Verónica Pérez, de la UFIJ 3 de Esteban Echeverría, y Fabiola Juanatey, de la UFIJ2 de Banfield, que intervinieron desde el inicio en el caso de Anahí Benítez, tuvieron en sus manos la información suficiente como para haber encontrado a la adolescente dos días antes de que fuera asesinada el 3 de agosto de 2017, mediante el pedido de localización a las empresas de telefonía celular. El pedido lo hicieron, pero lo hicieron mal. Erraron el rango temporal y un dígito del número de carcaza del teléfono (IMEI) de Anahí.

El dato, terrible por donde quiera que se lo vea, fue proporcionado por el abogado defensor de Marcos Bazán, Manuel Garrido: "Para colmo de males, existió otro hecho tan aberrante y tan grave que las fiscales intervinientes debían disimular, ocultar bajo los frondosos pliegues de la patraña del 'hippie de los hongos'. Lamento tener que hacer referencia a esto que jamás debió haber ocurrido y le pido a los jueces que hagan un último esfuerzo para oír bien". Y continuó: "La fiscalía no pudo dar con la pista adecuada en tiempo oportuno por la negligencia en confeccionar sus solicitudes. Debe tenerse presente que las empresas requeridas contestaron el mismo día 1 de agosto lo que se les pedía pero, claro, seguramente con un error sobre las fechas requeridas o bien sobre un IMEI que no era el correcto. La fiscalía pudo probablemente haber evitado el femicidio de Anahí si hubiera obrado con la debida diligencia. Ello no ocurrió".

(Página/12).