Furman menciona ejemplos como el de la expresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien presionó a su banco central para que acatara sus órdenes, resultando en un desastre económico. También hace referencia al presidente turco Recep Tayyip Erdogan, conocido por su obsesión con las tasas de interés bajas y su despido de varios gobernadores del banco central, lo que culminó en una inflación alarmante del 85%.
A diferencia de estos casos, Jay Powell, como figura central en la Fed, ha adoptado una postura prudente. En un momento de tensión en 2019, cuando Trump planteó la pregunta de quién era el enemigo mayor, si Powell o el presidente de China, Powell no se dejó provocar. Hasta noviembre de 2024, se mostraba reacio a comprometerse, contestando con un simple "no" cuando se le preguntó sobre la posibilidad de renunciar si Trump lo solicitaba.
¿Qué pasará con la Reserva Federal a partir de mayo?
Con el término del mandato de Powell como presidente en mayo, existe la posibilidad de que permanezca como gobernador hasta enero de 2028, lo que podría reforzar su posición como defensor de la independencia de la Reserva Federal. El análisis de Furman indica que las amenazas de Trump podrían, irónicamente, fortalecer la presencia de Powell, incrementando la probabilidad de que mantenga su puesto más allá de lo inicialmente previsto.
El intento de Trump de controlar la Reserva Federal no solo representa un riesgo para la independencia del banco central, sino que también podría tener efectos adversos en la economía estadounidense. A medida que la Fed trata de mantener su autonomía, el papel de Jay Powell se vuelve cada vez más crítico, reafirmando la importancia de una política monetaria independiente frente a las presiones políticas.