Testigo se arrepiente
"Firmé algo que no era cierto. Yo no dije que iba con bolsos y valijas", aseguró ante la sorpresa de todas las partes que presenciaban la audiencia.
Silva relató que sufrió un episodio amenazante en el juzgado de Bonadio, cuando el magistrado intentaba impulsar la causa.
Según contó, se puso "incómodo" cuando al brindar su declaración testimonial le fue advertido que "pensara en sus hijas".
"Me sentí mal", reconoció ante el tribunal.
El encargado también señaló que durante el allanamiento al departamento del barrio de Recoleta en el que vivía la exmandataria, el juez gritaba por teléfono que "había que encontrar algo", a pesar de que los oficiales a cargo informaban sobre el resultado negativo del procedimiento.
"No. Hasta que no encuentren algo se quedan hasta mañana", espetó el magistrado al comisario que le había comunicado que daba por cerrado el allanamiento de la casa de la expresidenta.
Discusión en el tribunal
La declaración del encargado sobre ese episodio desató una discusión entre uno de los jueces del tribunal, Fernando Canero, y algunos abogados de la defensa, como Maximiliano Rusconi, cuando el magistrado intentó ahondar en cómo el testigo había escuchado a Bonadio.
Silva también afirmó durante su declaración que el secretario del matrimonio Kirchner, Daniel Muñoz, siempre estaba con un portafolio y en alguna ocasión un bolso de mano.
Contexto
La investigación se originó a partir de ocho cuadernos escolares en los que Oscar Centeno, conductor del entonces subsecretario de Coordinación del extinto Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta, habría anotado los supuestos traslados de bolsos con dinero desde empresas contratistas del Estado a los despachos o a las viviendas de los exfuncionarios.
La fiscalía a cargo de impulsar el juicio ha dado por probado no solo que la expresidenta fue jefa de una asociación ilícita que funcionó en el Poder Ejecutivo, sino que además "detentó un rol activo en lo que concierne al sistema de recaudación de dinero instaurado".
El proceso por la causa "cuadernos" es el más grande que se haya realizado en la historia judicial argentina en materia de corrupción y es solo comparable "a unos pocos a nivel mundial", según afirmó al inicio del juicio la titular de la fiscalía general n°5, Fabiana León, a partir de una pesquisa que comenzó en 2018.
En prisión domiciliaria
Cristina Fernández, en prisión domiciliaria desde hace más de un año en el contexto de otra causa conocida como "Vialidad", en la que fue condenada a seis años de prisión por el delito de administración fraudulenta, brindó su declaración indagatoria en este juicio el 17 de marzo, cuando denunció "prácticas mafiosas por parte de jueces y fiscales".
La también ex vicepresidenta (2019-2023) consideró que el juicio actual representa "un estadío superior" respecto al primer caso en el que fue condenada, causa que considera "emblemática" en términos de "persecución política".
El juicio por la causa cuadernos, que comenzó en noviembre, involucra a 19 exfuncionarios, 65 empresarios y dos exchoferes.
En total 21 acusados firmaron acuerdos de colaboración en virtud de la Ley del Arrepentido sancionada en noviembre de 2016, que reduce la pena a imputados que provean información relevante.
A su vez, 47 empresarios y cuatro exfuncionarios presentaron propuestas de "reparación integral", pero fueron rechazadas por la justicia. (Sputnik)