La Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) mantienen reuniones con representantes del gobierno y del Parlamento con el propósito de informar sobre los beneficios del etiquetado obligatorio frontal para la salud. Y consultaron a expertos académicos, representantes de la industria alimentaria y referentes de la sociedad civil quienes marcaron sus prioridades.
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El rotulado nutricional frontal es una de las políticas más apropiadas para la prevención del sobrepeso y obesidad, con resultados positivos en la salud de la población adulta e infantil. En ese sentido, se cuenta con las experiencias de su aplicación en Ecuador, Chile, Perú y México, señala un documento elaborado por la OPS, Unicef y la FAO.
Un decreto firmado por el entonces presidente Tabaré Vázquez, el 29 de agosto de 2018, fijó un plazo de 18 meses a la industria alimenticia para adaptarse a las nuevas exigencias de etiquetado obligatorio, que se basaron en el modelo chileno, uno de los más ambiciosos en este sentido a nivel mundial.
“El diseño del decreto estuvo a cargo de un grupo interministerial liderado por el Ministerio de Salud Pública con la participación de Unicef y de la Oficina Panamericana de la Salud. El proceso se inició en el año 2016 y finalizó en agosto de 2018. Las disposiciones están basadas en evidencia científica generada a nivel nacional y tienen en consideración los comentarios recibidos de la industria de alimentos en la consulta pública nacional e internacional realizada entre junio y agosto de 2017”, señala el documento.
Fuente: Con información de Sudestada