Una medida inspirada en el Mundial de Clubes 2025
La decisión de la FIFA fue anunciada en diciembre, meses antes del inicio del campeonato. El organismo rector del fútbol mundial explicó que la medida pretende asegurar “condiciones iguales para todos los equipos, en todos los partidos”.
La experiencia del Mundial de Clubes 2025, disputado en Estados Unidos y marcado por las elevadas temperaturas, fue determinante para que la FIFA optara por implementar estas pausas de manera sistemática durante la Copa del Mundo.
De esta forma, la interrupción se produce independientemente de las condiciones climáticas concretas de cada jornada. Incluso si las temperaturas son moderadas o si el encuentro se disputa en un estadio con sistemas de climatización, la pausa se realiza de todas maneras.
¿Cuánto tiempo duran las pausas?
La FIFA estableció que cada pausa de hidratación tiene una duración de tres minutos.
El tiempo se contabiliza “desde el primer pitido hasta el segundo del árbitro”, por lo que la interrupción está perfectamente delimitada y forma parte del tiempo adicional que posteriormente se añade al final de cada período.
La medida se aplica tanto en la primera como en la segunda mitad de los partidos, por lo que cada encuentro cuenta con dos interrupciones obligatorias.
¿Pueden los entrenadores dar instrucciones?
Una de las dudas más frecuentes es si los directores técnicos pueden aprovechar esos tres minutos para transmitir indicaciones tácticas a sus jugadores.
La respuesta es sí. Según la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de regular las reglas del juego, durante las pausas de hidratación está permitido utilizar dispositivos electrónicos cuando ello esté vinculado con el bienestar y la seguridad de los futbolistas o con fines tácticos y de entrenamiento.
Por lo tanto, los entrenadores pueden brindar instrucciones y reorganizar aspectos estratégicos del equipo durante esos minutos.
La principal restricción
Pese a esa posibilidad, existe una limitación importante establecida por la IFAB: los jugadores deben permanecer dentro de los límites del terreno de juego.
Es decir, no pueden retirarse a los vestuarios ni abandonar el campo. La pausa está pensada exclusivamente para la hidratación y la recuperación física, aunque también se ha transformado en una breve ventana para que los entrenadores ajusten cuestiones tácticas en pleno partido.