Por su parte, la Declaración de Salta, que data de 2018 y fue actualizada en 2024, establece las mismas garantías, pero en el desarrollo digital.
Uruguay y la libertad de prensa
Tras la firma, Orsi señaló que los uruguayos "creemos profundamente en el valor de la libertad, sin por ello tener que sacrificar la búsqueda de mejores condiciones e igualdad de oportunidades para nuestros compatriotas”. “No son nociones contrapuestas, sino complementarias”, añadió.
Sostuvo que los países no se refundan cada cinco años, sino que se hacen más robustos y confiables cuando se apuesta a la acumulación positiva en todos los órdenes. Al respecto, recordó que en la celebración de los 40 años del retorno a la democracia todos los mandatarios uruguayos coincidieron en que el respeto a las libertades fundamentales los une y que el debate público no debe ser un espacio para difundir ataques personales, falsedades deliberadas o desacreditarse.
Afianzar la libertad
También recordó que en ese lapso todos los gobiernos hasta el actual aportaron para afianzar la libertad y la democracia.
Finalmente, se comprometió a respetar los contenidos de ambas declaraciones y a dejar un canal abierto con la SIP para el intercambio de información, consultas o sugerencias.
Mientras tanto, en representación de la SIP, Carlos Jornet, agradeció y destacó la adhesión de Uruguay a las declaraciones y anunció que el presidente Orsi se convirtió en el primer mandatario en firmar la Declaración de Salta II.