Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Semana de Turismo | dinamismo |

balance

Semana de Turismo 2026: buen desempeño en el interior y señales de cautela en la costa

Mientras algunos destinos del interior registraron niveles de ocupación muy altos, la actividad en la costa mostró un comportamiento más moderado.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

La Semana de Turismo 2026 dejó un balance mixto para el sector turístico uruguayo. Mientras algunos destinos del interior registraron niveles de ocupación muy altos, la actividad en la costa mostró un comportamiento más moderado, marcado por un menor dinamismo en el consumo y una creciente competencia regional. Aun así, la semana volvió a consolidarse como el cierre efectivo de la temporada de verano.

Se trata de una de las semanas más relevantes para el turismo en Uruguay, tanto por el movimiento de turismo receptivo —visitantes que llegan desde el exterior— como por el turismo interno. Al mismo tiempo, se registra un flujo significativo de turismo emisivo, con uruguayos viajando al exterior. Su ubicación en el calendario la vuelve estratégica: funciona como un último pico de actividad antes del inicio de la temporada baja, previo al invierno.

En los últimos años, además, el país ha puesto el foco en la necesidad de extender las temporadas turísticas, buscando reducir la fuerte concentración en el verano. En ese marco, Semana de Turismo cumple un rol clave para sostener el nivel de actividad y mejorar el impacto económico del sector, tanto en la captación de visitantes internacionales como en la dinamización del turismo interno, que durante la pandemia tuvo un papel fundamental.

Los mejores resultados de este año se concentraron en destinos como las termas, Colonia y las propuestas vinculadas al turismo rural y de naturaleza, donde la demanda fue sostenida y en varios casos se alcanzaron niveles de ocupación completa. Estos destinos lograron capitalizar una preferencia creciente por experiencias más tranquilas y de cercanía.

En contraste, la zona costera —especialmente Maldonado y Rocha— mostró un desempeño más estable pero sin el dinamismo de temporadas anteriores. Operadores turísticos señalaron que, si bien hubo presencia de visitantes, el nivel de gasto fue menor. La frase que se repitió en el sector fue clara: “hay turistas, pero consumen poco”, reflejando un comportamiento más cauteloso.

A esto se suma la fuerte competencia de destinos internacionales, en particular Brasil, que continúa captando una parte importante del turismo uruguayo. Durante este período se registró un incremento cercano al 20% en los viajes al exterior, impulsado en gran medida por diferencias de precios.

En el plano interno, se mantuvo la tendencia a las reservas de último momento, el llamado “minuto cero”, lo que agrega incertidumbre a la planificación de los operadores y confirma cambios en los hábitos de consumo.

En términos generales, la evaluación del sector indica que, pese a un contexto económico más exigente, la Semana de Turismo logró sostener la actividad y aportar un último impulso antes de la temporada baja. Sin embargo, también dejó planteados desafíos claros en materia de competitividad y en la necesidad de seguir trabajando en la desestacionalización del turismo como eje estratégico para el país.