Signos de alerta y prevención
Por su parte, el profesor Martín Fraschini explicó que el diagnóstico tardío incide directamente en la sobrevida. En etapas avanzadas, indicó, esta puede descender al 40% o 50%, e incluso al 20% en estadio IV. Fraschini subrayó además el vínculo de la enfermedad con desigualdades sociales y dificultades de acceso al sistema de salud, aunque destacó que existen medidas claras de prevención. “No fumar, evitar el consumo de alcohol, vacunarse contra el HPV y consultar ante síntomas persistentes son medidas fundamentales”, sostuvo.
Entre los principales signos de alarma se encuentran la ronquera prolongada, el dolor o dificultad para tragar, las lesiones bucales que no cicatrizan y la aparición de bultos en el cuello. Desde SORLU proponen reforzar la pesquisa de estos síntomas en el primer nivel de atención y facilitar la derivación oportuna a policlínicas especializadas.
Munyo remarcó que no existen estudios de detección masiva para esta patología y que la consulta precoz es central. “Una ronquera de más de tres semanas es un aviso claro, pero muchas veces se naturaliza y se consulta tarde. Es fundamental la consulta precoz”, advirtió.
Los especialistas también destacaron el impacto del Programa Nacional de Cirugía Láser (Pronacila), que permite tratar casos iniciales con técnicas mínimamente invasivas financiadas por el Fondo Nacional de Recursos. “Cuando el diagnóstico es precoz y se combina con una cirugía mínimamente invasiva como el láser que brinda Pronacila, la capacidad de curación es altísima, cercana a nueve de cada diez pacientes”, afirmó Fraschini.