Una campaña omnipresente
En paralelo, Tigo lanzó una campaña intensiva bajo los conceptos “Hola Uruguay” y “Tigo, lo bueno pasa contigo”, con fuerte presencia en medios tradicionales, redes sociales y plataformas digitales. La estrategia incluyó un cambio inmediato de identidad en los canales de Movistar, como su sitio web y aplicación, lo que permitió acelerar el reconocimiento de marca y consolidar la transición ante los usuarios.
El mensaje es claro: continuidad en los servicios, pero con una nueva propuesta de valor centrada en la experiencia digital.
Un jugador que ya entra con peso
La operación implica que Tigo asume aproximadamente el 29% del mercado de telefonía móvil, heredado de Movistar, lo que la posiciona automáticamente como un actor relevante en el sector. Pero su apuesta va más allá de mantener esa base.
La empresa anunció un plan de inversión de 600 millones de dólares en cuatro años, destinado a fortalecer la infraestructura digital del país, con foco en la expansión de redes 4G y el desarrollo de tecnología 5G. Esto no solo impacta en la competencia entre operadoras, sino también en la calidad y alcance de los servicios disponibles para los usuarios.
Más que precio: experiencia y contenidos
A diferencia de estrategias centradas exclusivamente en tarifas, Tigo busca diferenciarse a través de la calidad del servicio y la experiencia del usuario. En ese marco, también comienza a sonar como posible competidor en futuras licitaciones de derechos de transmisión del fútbol uruguayo, replicando un modelo que ya ha desplegado en otros mercados de la región, donde combina conectividad con contenidos.
Un cambio de escala en la competencia
El desembarco de Tigo no solo reconfigura el mapa de las telecomunicaciones, sino que también eleva la “varilla” del marketing en Uruguay. La combinación de inversión, despliegue tecnológico y estrategias de comunicación de alto impacto introduce una nueva dinámica competitiva que obligará al resto de los actores a reposicionarse.
Tigo no llega para adaptarse al mercado uruguayo: llega para transformarlo. Y lo hace apostando fuerte desde el primer día.