La vicepresidente Lucía Topolansky viajará este jueves rumbo a China en visita oficial por una invitación que le realizó el gobierno de ese país. Topolansky recordó que China es el principal destino comercial de Uruguay por lo que la visita implica continuar trabajando en acuerdos bilaterales en lo que se denomina ‘la ruta de la seda’: «A partir de una relación comercial integral se espera poder mejorar los accesos de los productos uruguayos y los aranceles», indicó Topolansky, quien aseguró que tiene agendados contactos de alto nivel, con la posibilidad de acordar becas para intercambio de estudiantes, y expresó que piensa pedir apoyo en otras áreas: «Como estoy empecinada, voy a pedir apoyo para la restauración del Palacio Legislativo, así como he hecho en otros países, porque en el 2025 tiene que estar esplendoroso», sostuvo, y explicó: «Nosotros lo que hacemos es presentar el tema. Por ejemplo, a la Federación Rusa le presentamos la fachada principal, los vitrales, la herrería y la parte de madera interior. Es decir, hay para que colaboren todos».
Consultada sobre el dique Mauá, Topolansky considera que la Mesa Política del Frente Amplio es la que tiene que tomar posición: «Yo soy defensora del proyecto y lo defendí mientras estuve en la Comisión de Transporte, después yo ya estaba en la vicepresidencia cuando se discutió en sala, pero lo voté con absoluta tranquilidad; creo que es un proyecto bueno para ese punto de Montevideo», indicó.
Para la vicepresidente el proyecto es generador de trabajo: «Allí se le ganan tres hectárea al mar, se hacen unos muelles para proteger la entrada de los buques y todo eso queda de propiedad pública. Es decir, la costa sigue estando en propiedad pública porque se avanza sobre el mar y la parte de la terminal es a concesión por 30 años y los terrenos que se otorgan quedan atrás, por lo tanto nada tienen que ver con la soberanía de la costa», dijo, y continuó defendiendo el proyecto al decir que «están obligados a reparar el museo».
«La construcción de esa obra, que durará dos o tres años, en un momento en que la industria de la construcción ha bajado, es un desafío importante desde el punto de vista laboral, pero, a la vez, ahí se generan fuentes de trabajo permanentes tanto en la terminal como en el hotel», indicó, concluyendo: «Además, en el puerto no cabe más nada. Para mí es bastante incomprensible lo que pasa, pero veremos… no me voy a adelantar a los hechos», terminó.
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