Fuerte respuesta de Israel
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, rechazó "firmemente" el acuerdo y defendió la presencia judía en Cisjordania. “Israel ha estado, está y seguirá estando a favor de defender el derecho de los judíos a establecerse en el corazón de nuestra patria”, afirmó Saar en un comunicado publicado en X. El canciller israelí argumentó que "ningún otro pueblo en el mundo tiene un derecho tan documentado y de tan larga data a su tierra como el pueblo judío tiene a la tierra de Israel. Este es un derecho moral e histórico que también ha sido reconocido por el derecho de gentes".
Saar calificó además como un “escándalo” que la UE sancione simultáneamente a Hamás y a colonos israelíes, acusando al bloque europeo de establecer “una equivalencia moral completamente distorsionada”.
Violencia creciente
La decisión europea se produce en un contexto de escalada de la violencia en Cisjordania. Según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al menos 40 palestinos han muerto desde principios de 2026 en la región, incluyendo un récord de 11 a manos de colonos, una cifra superior a los 9 fallecidos en todo 2025.
Organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales vienen advirtiendo sobre el aumento de ataques de colonos, que incluyen incendios provocados, vandalismo y el desplazamiento de comunidades agrícolas palestinas cerca de asentamientos en Cisjordania ocupada.
Limitaciones de las sanciones
Pese al acuerdo, los ministros europeos no lograron respaldar medidas más contundentes propuestas por algunos gobiernos, como la imposición de aranceles a productos provenientes de los asentamientos israelíes ilegales o la suspensión del acuerdo comercial con Israel.
Kallas reconoció que, si bien "muchos países quieren más", no existe actualmente la mayoría cualificada necesaria para avanzar en medidas comerciales contra Israel. Sin embargo, fuentes diplomáticas señalaron que continúa "el trabajo sobre medidas comerciales para los productos procedentes de los asentamientos ilegales".
Claudio Francavilla, director asociado para la UE de Human Rights Watch, consideró que las sanciones aprobadas son "un paso en la dirección correcta, pero hacen falta muchas más para que la Unión Europea cumpla con el derecho internacional".