LA DIPLOMACIA DE TWITTER (X)
El lunes, antes de la apertura de los mercados, Scott Bessent anunció en la red social X (ex Twitter) lo siguiente:
“Argentina es un aliado sistémicamente importante de Estados Unidos en América Latina, y el Tesoro de los Estados Unidos está dispuesto a hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina. Todas las opciones de estabilización están sobre la mesa.”
Este mensaje fue respaldado por elogios del expresidente Donald Trump al mandatario argentino a través de su propia red social, logrando que el riesgo país y el dólar tuvieran un descenso, y se frenase la caída libre que sufrían los bonos argentinos.
UN SALVATAJE ELECTORAL
Este salvataje tiene —según declaraciones de autoridades estadounidenses— la intención de que el gobierno argentino llegue con mayor holgura a las elecciones de medio término previstas para octubre, lo que de entrada es una declaración encubierta del fracaso del modelo Milei y respaldado con tanto aspaviento por la Casa Blanca.
FESTEJOS EN EL GOBIERNO
El ministro de Economía, Luis Caputo celebró el acuerdo que, ciertamente le da un respiro personal —su continuidad en el cargo estaba en duda— y también al gobierno, que venía atravesando una corrida cambiaria que amenazaba con provocar una mayor devaluación. Un desenlace que sin lugar a duda habría significado una derrota electoral, transformando una crisis económica en una crisis institucional con la gobernabilidad seriamente comprometida.
LA CONTRAPARTE
Hasta el momento no se han revelado los montos que otorgará el Tesoro estadounidense ni las garantías que Argentina deberá ofrecer a cambio. Realmente tampoco existen antecedentes de este tipo de préstamo: el más cercano se remonta a 1995, cuando México recibió ayuda durante la llamada “Crisis del Tequila”. En ese caso, una de las condiciones impuestas como prenda de garantía fue que los ingresos por exportaciones de la petrolera estatal Pemex se depositaran directamente en una cuenta en Estados Unidos.
Circulan diversos rumores sobre lo que Argentina deberá negociar, entre ellos: cancelar los swaps con China (que seguramente sea una condición de entrada con o sin préstamo), habilitar la exploración de tierras raras por parte de Estados Unidos —lo que algunos analistas describen como una vieja ambición de Trump— y otorgar facilidades para el acceso a recursos naturales como el litio, el gas y el petróleo.
Existen muchas dudas en torno a este rescate, pero una certeza comienza a imponerse en los hechos: el experimento Milei no funcionó.