El Poder Ejecutivo anunció un incremento de la Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC) a $6.864, efectivo desde el 1º de enero del año 2026, lo que representa un aumento del 4,38% respecto a los $6.576 del año anterior.
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El Ministerio de Economía (MEF) indicó que se ha retomado el criterio de ajuste de la BPC, ahora alineado con la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC), tal como se hacía antes de 2020. Este ajuste responde a la baja de la inflación al cierre de 2025, que fue del 3,65%, y a una previsión de 4,5% para 2026. Se aplicó la facultad del artículo 3 de la Ley N.º 17.856, que permite ajustes de hasta un 20% sobre la variación del IPC.
Importancia de la BPC
La BPC es fundamental para calcular franjas del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), reflejando la naturaleza progresiva de estos tributos. El IRPF busca gravar de manera equitativa, considerando la capacidad contributiva de los ciudadanos, mientras que el IASS se destina a financiar la seguridad social, garantizando prestaciones como jubilaciones y salud.
Establecida por la Ley N.º 17.856 en 2004, la BPC sustituyó al Salario Mínimo Nacional (SMN) como base de ajuste. Este año, se fijó en $6.576, con un incremento del 6,47% comparado con 2024. Este ajuste anual impacta tanto en los ingresos de trabajadores como en otros impuestos relacionados, generando críticas en algunos sectores, aunque especialistas en tributación respaldan esta medida como un criterio técnico fundamentado.