Julio Baraibar fue el Director de Trabajo del primer gobierno de Tabaré Vázquez; desde su responsabilidad en la DINATRA con Eduardo Bonomi como Ministro de Trabajo,fue un actor fundamental en impulsar y velar por que se aplicara la Ley Nº17.940 de fuero Sindical,una herramienta que permitía la reorganización del movimiento sindical de cara a los Convenios de Trabajo que pasarían a ser costumbre de negociación en los gobiernos frenteamplistas.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
También fue reconocida su capacidad de diálogo por parte de los empresarios.
Luego, ocupó bajo los gobiernos del Frente Amplio otras responsabilidades en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
También fue embajador itinerante y declarado en el 2019 Ciudadano Ilustre por la IMM.
Visitador médico, ingresó sobre fines de los 70 al Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros cuya militancia lo llevó junto a otros militantes tupamaros, a integrar la organización que se encontraba en Chile, por un lado para dar apoyo al proceso de construcción socialista de Salvador Allende y cumplir tareas de apoyo a los restos de organización que quedaban en Uruguay.
Cuando se produce el golpe de Estado el 11 de setiembre de 1973 contra el gobierno constitucional de Allende, Baraibar junto a otros militantes tupamaros y miles chilenos, fue recluido en el Estadio Nacional de Santiago de Chile.
El asesinato en masa, los juicios sumarios que estaba llevando adelante la Dictadura de Pinochet, hacia pensar que la muerte será el destino de los presos en el Estadio.
De hecho Julio Baraibar fue testigo de entre otros, del asesinato del músico popular chileno Víctor Jara.
Su habilidad para la negociación fue abriendo brechas entre los militares, primero consiguiendo para el grupo con el que compartía la peculiar reclusión "algunas mejoras"; en una entrevista que le realicé en el 2008 para Mate amargo contaba, "con la picardía de los presos, convencimos a algunos militares de guardia que tenían mas poder que nosotros del real, y así un día conseguíamos un poco mas de comida y cosas así; el día que aparecieron unas naranjas fue "una fiesta".
Los presos tenían estricta orden de no comentar a las delegaciones extrajeras diplomáticas de las duras condiciones de reclusión, a lo que Julio, una suerte de negociador representando a sector de los presos, "se comprometió".
Pero apenas tuvo al alcance embajador de Suecia en Chile, Harald Edelstam, "casi a los gritos pedimos un salvo conducto y asi cerca de 50 compañeros fugamos, no sólo uruguayos y zafamos de la masacre de la dictadura chilena".
Sus restos son velados hoy 14 de noviembre en la sala 102 de la Empresa Abbate Casa Central, Tomas Basáñez 1275 (Buceo). Desde las 11:00 hasta las 15:00 h.