A nivel internacional, la incertidumbre sigue marcando el escenario económico. Las condiciones financieras globales se han suavizado, los precios de productos primarios se mantienen en niveles bajos (salvo por la carne), y el dollar presenta debilidad en el mercado global. En la región, Argentina ha mostrado ciertos signos de mejora en sus perspectivas económicas.
En cuanto a la actividad económica en Uruguay, esta ha evolucionado por debajo de lo previsto, lo que ha llevado a una revisión leve a la baja de las proyecciones de crecimiento para este año. Se espera que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca en torno a su potencial entre 2026 y 2027, aunque con riesgos a la baja que podrían afectar la estabilidad económica.
Decisión unánime del BCU
Ante este panorama, el Directorio del BCU decidió unánimemente reducir la TPM a 7,5%, situando la política monetaria en un entorno neutral. La expectativa es que, si la inflación y sus determinantes continúan siguiendo la trayectoria prevista, la tasa de interés podría transitar hacia una fase más expansiva, alineándose con los objetivos de estabilidad de precios.
Finalmente, el Comité de Política Monetaria (Copom) ha programado sus reuniones para el año 2026, y se ha definido que a partir del primer trimestre del próximo año, el Informe de Política Monetaria (IPoM) se publicará cuatro días hábiles después de cada reunión del Comité. Estas acciones reflejan un enfoque proactivo del BCU para gestionar la inflación y mantener la estabilidad económica en el país.