Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Sebastián Marset |

De no acabar

Carolina Ache niega haber ocultado los mensajes y Graciela Bianchi la acusa de "mentirosa"

Carolina Ache respondió a un artículo de El Observador sobre la investigación por el pasaporte de Sebastián Marset y Graciela Bianchi salió al cruce.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

La exsubsecretaria de Relaciones Exteriores Carolina Ache salió al cruce del artículo publicado por El Observador sobre su actuación durante la investigación administrativa realizada en Cancillería por la expedición del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset y negó haber ocultado los mensajes intercambiados con el entonces subsecretario Guillermo Maciel.

Ache sostuvo que la publicación “no revela nada nuevo” y que, por el contrario, omite antecedentes que considera fundamentales para comprender lo ocurrido. Según explicó, los hechos que ahora aparecen como novedosos fueron precisamente los que ella denunció oportunamente ante Fiscalía.

La exjerarca puso el foco en las circunstancias en que se desarrolló la investigación administrativa dispuesta después de su interpelación en el Senado, en agosto de 2022. Afirmó que en ese momento recibía presiones del entonces canciller Francisco Bustillo, quien era su superior jerárquico, para que no incorporara a las actuaciones las comunicaciones que había mantenido con Maciel.

Ache recordó que el 16 de noviembre de 2022 dejó constancia por escrito de que los mensajes estaban a disposición del ministro y que serían entregados de inmediato si los requería para responder a solicitudes de la Justicia u otras razones.

Según su reconstrucción, Bustillo conocía la existencia y el contenido de esas comunicaciones, pero no dispuso que fueran incorporadas al expediente.

Dos días después, el 18 de noviembre, Ache hizo protocolizar los mensajes ante una escribana pública, dejando constancia de su existencia y contenido. El 24 de noviembre incorporó la documentación al expediente administrativo y la entregó al propio ministro.

La exsubsecretaria agregó que, cuando posteriormente se le informó que esa documentación había sido destruida, volvió a presentar los mensajes el 28 de noviembre ante el coordinador de Jurídica de Cancillería.

Con esa secuencia como argumento central, Ache rechazó que hubiera intentado ocultar las comunicaciones.

“Difícilmente pueda sostenerse que pretendí ocultar unos mensajes que preservé, incorporé y, cuando se me informó que la primera documentación había sido destruida, volví a aportar”, sostuvo.

La exjerarca afirmó además que toda la secuencia está documentada y que los hechos fueron denunciados oportunamente ante Fiscalía. Según su versión, los antecedentes completos muestran una situación diferente a la que surge del artículo cuestionado: Bustillo conocía los mensajes, no solicitó su incorporación cuando fueron puestos a su disposición y posteriormente prestó conformidad con el resultado de la investigación administrativa.

El cruce con Graciela Bianchi

La respuesta de Ache generó una reacción inmediata de la senadora Graciela Bianchi, quien cuestionó públicamente su explicación y la calificó de “mentirosa”.

"Lo mejor es el SILENCIO: todos sabemos desde el principio que MENTISTE", recalcó la senadora en X.

El enfrentamiento vuelve a colocar en el centro de la discusión las actuaciones de Cancillería durante la tramitación del pasaporte de Marset y, particularmente, qué ocurrió con las comunicaciones entre Ache y Maciel durante la investigación administrativa.

Mientras Ache sostiene que preservó los mensajes, intentó incorporarlos al expediente, los volvió a entregar cuando supo que la primera documentación había sido destruida y finalmente denunció lo ocurrido ante la Justicia, sus críticos sostienen una versión diferente sobre su actuación.

La controversia vuelve así sobre uno de los episodios más polémicos de la gestión de la anterior administración y sobre la responsabilidad de los distintos jerarcas que intervinieron en la investigación administrativa.