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Malas yuntas

Esto es lo que son; esto es lo que hacen

Cabildo Abierto es el partido de los malos militares y ha criticado a la Justicia por cada condena a los terroristas de Estado.

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Cabildo Abierto, por medio del diputado Eduardo Lust, presentará un recurso de inconstitucionalidad de la Institución Nacional de Derechos Humanos. No me llama para nada la atención esta movida, ya que proviene de un partido donde la mitad fueron torturadores.

No quiero robar los derechos de autor a semejante aseveración, así que debo señalar que quien lo confesó fue el mismo diputado Eduardo Lust.

Cabildo Abierto es el partido de los malos militares y ha criticado a la Justicia por cada condena a los terroristas de Estado. Obviamente, a los cabildantes no les interesa que exista una institución que vele por los derechos humanos, ya que son los defensores confesos de quienes los violaron durante la dictadura blanquicolorada militar (1973-1985) y la predictadura pachequista. El intento es coherente con los intereses de Cabildo Abierto.

Por otra parte, la voracidad por cargos públicos del partido militar no tiene límites.

En varias oportunidades, en la bancada de CA en la Cámara de Diputados se fotocopió la firma de Gianfranco Kucharski, tercer suplente de Rodrigo Albernaz. La actividad parlamentaria de Albernaz más conocida fue su alegato para que su esposa, su madre y su cuñado ocuparan cargos de confianza, tal cual recordó la diaria.

Ahora, ¿para qué se presentó una fotocopia de su firma y sin su permiso? Sucede que Daniela Murad, esposa del titular de la banca, es la sexta suplente en la lista y, para llegar a ocupar dicha banca (cosa que hizo en diez ocasiones) se requería que las cinco personas que le anteceden hubieran firmado pedidos de licencia parlamentaria.

Kucharski percibió que las veces en que Murad ingresó a la cámara fueron más que las licencias que él había firmado, por lo que comenzó a indagar lo que estaba sucediendo, constatando que se habían presentado fotocopias con su firma en pedidos de licencia que no había solicitado.

Tampoco quiero robar los derechos de autor a semejante aseveración, así que debo señalar que quien lo denunció fue el mismo diputado suplente Gianfranco Kucharski.

Cabildo Abierto es el partido con más militares retirados cobrando jubilación y sueldo; pese a que su candidato proponía (claro, en campaña electoral) reducir los salarios públicos. También se proponía construir 50.000 viviendas que hoy brillan por su ausencia y, ahora, la esposa del senador y ministra dice que esa cifra se planteó como un ideal, lo que traducido al criollo significa: “Eso lo dijimos para captar votos; pero no tenemos la menor intención de cumplirlo, giles”.

Es bueno tener memoria. En marzo de 2019 Luis Lacalle Pou decía que no había que tocar la edad jubilatoria. Ahora dice que luego de la promesa los técnicos le explicaron que es imposible. De la Caja Militar ni habla. Es más, en un alevoso atentado contra la inteligencia de la ciudadanía, ha llegado a manifestar que la Caja Militar ¡no tiene déficit! Ah, bueno, entonces que nos devuelva los 500 millones de dólares que, en promedio, le pasamos cada año para evitar que colapse. No precisamos que un economista nos explique el trasfondo: la derecha tiene en las Fuerzas Armadas una fuente segura de recursos electorales, por lo que no va a hacer nada que le haga perder un voto de los uniformados.

Lo que resulta imposible es no asociar la excusa de Lacalle Pou con la dada por Guido Manini Ríos, que habría prometido no ampararse en los fueros si era citado por la Justicia y, cuando fue convocado, se aferró a la banca con la cobarde excusa de “me explicaron que los fueros son de la cámara, no míos”.

Sin embargo, de vez en cuando la derecha nos sorprende con un sincericidio. Blanca Rodríguez preguntó a un analista de derecha cómo puede ser que, con los volúmenes de exportación de los últimos dos años, que han alcanzado un récord histórico, hayan caído el poder de compra, el salario real y las jubilaciones. La respuesta fue tajante: “Ajuste fiscal”.

Hablamos de un ajuste de esos que siempre pagan los más débiles; nada de recortar los privilegios políticos o poner un pequeño impuesto adicional a quienes amasan fortunas mientras regatean cada moneda a sus empleados.

Como sea, no quiero robar los derechos de autor a semejante aseveración, así que debo señalar que quien confesó de manera fulminante esas dos palabras fue el mismísimo Nicolás Lussich.

Los dirigentes derechistas continúan en su perverso intento de convencernos de que estamos mejor que nunca. Nadie duda de que a ellos les va genial económicamente. “Vivimos más y mejor; si no, díganmelo a mí”, es la frase del año y quizá de la década, premio mayor al cinismo; pero no quiero robar los derechos de autor a semejante aseveración, así que debo señalar que quien la lanzó fue Julio María Sanguinetti.

El expresidente también pretende competir contra Cabildo Abierto en su defensa de los terroristas de Estado y ha criticado nuevamente a la Justicia tras la condena del teniente general retirado Juan Rebollo por el asesinato de tres jóvenes de 18 y 19 años durante la dictadura. El caso fue conocido como “Las muchachas de abril”. “Se está condenando a militares profesionales serios”, dijo Sanguinetti. Este personaje es el mismo que censuró un spot de Sara Méndez buscando a su hijo.

Sanguinetti fue el que ascendió a rebollo a general en 1985, por sugerencia de su comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el teniente general Hugo Medina, otro emblema de la dictadura.

La ultraderecha defiende a Rebollo alegando defensa propia, ya que él resultó herido en el enfrentamiento y un policía murió; pero la investigación demostró que la bala que recibió Rebollo vino de sus propias filas y el policía fue liquidado por militares que lo confundieron con un subversivo.

Lo que está complicado es el tema derechos de autor; pero más aún las posturas que no soportan archivos. Cuando se hizo pública la denuncia de plagio en un documento borrador de la ANEP, el ministro Pablo da Silveira manifestó en Subrayado : “Lamentablemente, se ha creado una industria del escándalo político”. Bueno, no era lo que pensaba el 12 de setiembre de 2018 cuando publicó en Twitter: “Una ministra del gobierno socialista español renuncia a tres meses de asumir porque revelan que plagió parte de su tesis de maestría. Tener vergüenza no es cuestión de ideologías”.

Y el circo sigue como siguen las mentiras. Intentan convencernos de que son geniales y el país está mejor que nunca; pero a los operadores mediáticos del oficialismo cada vez les resulta más difícil sostener la falacia.

Por lo que antecede, y respetando los derechos de autor, le dejo este tuit que publicó Agustina Castro y en una oración resume la triste realidad de Uruguay bajo el herrerismo: “Yo sé que ‘dato mata relato’, pero los datos me importan una mierda cuando el relato es que hoy en el ómnibus en el que viajo se desmaya una niña que no comió nada desde ayer”.

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