En las últimas horas se informó sobre una variante del covid-19 que circulaba en el sur de Brasil, había ingresado al Uruguay y se había detectado en 4 pacientes. Pero el tema no quedó ahí, ya que este jueves las autoridades sanitarias encontraron evidencia de la cepa británica. El caso corresponde a una persona que ingresó al país el 20 de diciembre. Según explicaron en conferencia de prensa, se estima que esta variante «no se ha extendido» por el país a otros casos.
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Según detallaron en una conferencia conjunta entre responsables de la Universidad de la República, el Instituto Pasteur y el Ministerio de Salud Pública, estas nuevas cepas «requieren mayor investigación para poder decir si pueden impactar en la virulencia o transmisión» del virus.
«Lo que se sabe de la cepa británica es que tiene 50% más de capacidad de transmisión en comparación con la cepa anterior», explicó el investigador Gonzalo Moratorio.
En cuanto a la cepa brasileña, las autoridades aseguraron que esta variante en principio no revestiría un desafío sanitario, ya que por el momento no se detectó que esta mutación genética haya aumentado el nivel de agresividad del virus. Esta cepa se expandió por el sur de Brasil en los últimos tres meses y habría ingresado al Uruguay por Rivera y Rocha.
Esta variante se denomina P.2, y los los investigadores hallaron que «ha surgido en ambientes donde existe alto número de casos con una inmunidad generada» y que una persona que ya tuvo coronavirus puede reinfectarse con esta nueva cepa.
«Lo que podemos hacer frente a las cepas es vacunarnos porque las vacunas han demostrado ser eficientes», aunque sea en menor rango, dijo el investigador Gonzalo Moratorio.
Los virus mutan. Hace un año que se conoce las características genéticas del virus y ya se han registrado más de 3.800 variantes.