Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Like

Covid prolongada: cuatro factores que podrían desencadenarla

Si más estudios confirman los hallazgos, podrían originar nuevas formas de prevenir y tratar la compleja afección.

Uno de los muchos misterios sobre la covid prolongada (o covid persistente) es ¿quiénes son más propensos a desarrollarla? ¿Algunas personas tienen más posibilidades que otras de experimentar síntomas físicos, neurológicos o cognitivos que pueden surgir, o permanecer, meses después de que su infección por coronavirus haya concluido?

Ahora, un equipo de investigadores que le dio seguimiento a más de 200 pacientes durante un periodo de dos a tres meses, después de ser diagnosticados con COVID-19, reporta que ha identificado factores biológicos que podrían ayudar a predecir si una persona desarrollará covid prolongada.

El estudio, publicado el martes en la revista Cell, descubrió cuatro factores que podrían ser identificados de manera temprana en la infección de coronavirus de una persona y parecieran estar correlacionados con un mayor riesgo de manifestar síntomas duraderos semanas después.

Los investigadores afirmaron que descubrieron que había una asociación entre estos factores y la covid prolongada (que posee el nombre médico de secuelas agudas de la COVID-19 [PASC, por su sigla en inglés]) sin importar si la infección inicial fue grave o leve. Aseguran que los hallazgos podrían indicar maneras de prevenir o tratar algunos casos de covid prolongada, incluyendo la posibilidad de administrar medicamentos antivirales a las personas al poco tiempo de un diagnóstico de infección.

“Es el primer intento concreto de detectar algunos mecanismos biológicos para la covid prolongada”, señaló Steven Deeks, profesor de Medicina en la Universidad de California, en San Francisco, quien no participó en el estudio.

Deeks y otros expertos, además de los autores del estudio, advirtieron que los hallazgos eran exploratorios y tendrían que ser verificados mediante investigaciones mucho más profundas.

Sin embargo, Deeks dijo: “Identificaron estos cuatro factores de importancia. Todos son biológicamente viables, coinciden con teorías que otras personas analizan y lo importante es que se pueden emprender acciones. Si estas trayectorias se confirman, nosotros como médicos clínicos podemos diseñar intervenciones para sanar a las personas. Ese es el mensaje que debemos recordar”.

Uno de los cuatro factores que los investigadores identificaron es el nivel de ARN de coronavirus en la sangre en la etapa temprana de la infección, un indicador de carga viral. Otro es la presencia de ciertos autoanticuerpos (que de manera equivocada atacan tejidos del cuerpo como también sucede en enfermedades como el lupus y la artritis reumatoide). Un tercer factor es la reactivación del virus Epstein-Barr, un virus que infecta a la mayoría de las personas, con frecuencia cuando son jóvenes y por lo general luego se vuelve inactivo.

El factor final es tener diabetes tipo 2, aunque los investigadores y otros expertos mencionan que en estudios con grandes cantidades de pacientes, podría resultar que la diabetes es solo una de varias enfermedades que incrementan el riesgo de padecer covid prolongada.

“Creo que esta investigación enfatiza la importancia de realizar mediciones al principio de la enfermedad para determinar cómo tratar a los pacientes, aunque todavía no sepamos cómo vamos a usar toda esa información”, dijo Jim Heath, investigador principal del estudio y presidente del Instituto de Biología de Sistemas, una organización sin fines de lucro para la investigación biomédica en Seattle.

“Ya que puedes medir algo; entonces, tal vez puedes comenzar a hacer algo al respecto”, dijo Heath. Y agregó: “Hicimos este análisis porque sabemos que los pacientes acudirán a los médicos y dirán que están cansados todo el tiempo o algo así, y el doctor solo les responderá que duerman más. Eso no es muy útil. Así que queríamos tener una forma de cuantificar y expresar que estos pacientes tienen un problema”.

El estudio complejo tuvo varios componentes e involucró a decenas de investigadores en diversas universidades y centros, incluyendo el Instituto de Biología de Sistemas, la Universidad de Washington y el Centro Médico Sueco en Seattle, donde el principal autor médico del estudio, Jason Goldman, es un especialista en enfermedades infecciosas.

El grupo principal de pacientes incluyó a 209 personas, cuya edad oscilaba entre los 18 y los 89 años, quienes contrajeron el coronavirus durante 2020 o a principios de 2021, y fueron atendidos en el Centro Médico Sueco o una clínica afiliada. Muchas personas fueron hospitalizadas por sus infecciones iniciales, pero algunas solo fueron atendidas como pacientes externos. Los investigadores analizaron muestras de sangre y otras tomadas con hisopos nasales cuando fueron diagnosticados, durante la fase aguda de su infección, y entre dos y tres meses después.

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO