Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
coronavirus | pandemia |

Con el senador del Frente Amplio

Daniel Olesker: “Medidas del gobierno son insuficientes”

Según sus palabras, el Poder Ejecutivo ha enfrentado un “costo bajísimo” para sostener a los sectores más perjudicados por la crisis del coronavirus. Además, advirtió que el gobierno no está impulsando un plan integral keynesiano, el cual supone shock de obra pública y un ingreso garantido para los ciudadanos como sus dos principales medidas.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Por Lucía Barrios

El coronavirus rompió todos los esquemas de la discusión política y económica. De repente, la noción del Estado como esencial se ha puesto de moda para incluso aquellos sectores más neoliberales, quienes en otros tiempos afirmaron que era necesario un recorte del gasto público. El duro revés de esta pandemia ha significado que el modelo de John Maynard Keynes (1883-1946) se haya puesto en el foco de la atención después de 50 años y que incluso el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, lo mencionen como punto de partida para destacar sus políticas económicas para enfrentar la crisis. Sin embargo, este gesto no ha pasado inadvertido para el Frente Amplio (FA).

Las medidas económicas que se han impulsado desde el gobierno para sostener a las empresas y a los sectores más vulnerados son “insuficientes”, dijo a Caras y Caretas el senador por el FA y economista Daniel Olesker. Según sus declaraciones, el Poder Ejecutivo ha enfrentado un “costo bajísimo” para sostener a los sectores más perjudicados por la crisis del coronavirus. Además, advirtió que el gobierno no está impulsando un plan integral keynesiano, sino que, por el contrario, está aplicando “medidas asistencialistas”.

“La base de mi planteo es que efectivamente hay una insuficiencia notoria en la respuesta. Las medidas que se tomaron para los hogares son aumentos de 600, 1.000, 1.200 pesos, entonces es evidente que ese respaldo ha sido insuficiente porque, además, ha tenido un costo bajísimo, no pasa de 25 millones, 30 millones de dólares, lo que cuestan por dos meses estas medidas. En otras palabras, son absolutamente insuficientes para que la gente tenga capacidad económica y se mantenga sin tener que salir”, agregó.

Consideró que la política del gobierno no es keynesiana porque tiene que tener un volumen de intervención superior para serlo.

“Si tomamos lo que el gobierno va a gastar, que dijo que gastó 400 millones de dólares hasta ahora, estamos hablando de menos de un punto del Producto Interno Bruto, cuando en otros países de América Latina se está gastando dos o tres puntos y en algunos países de Europa se habla de cinco o siete. Eso sí sería una verdadera política keynesiana. Eso implicaría cierto gasto público macroeconómico como proponía el documento del Frente Amplio, que significa adelantar inversiones públicas, como se hizo en la crisis 2008, acelerar plazos para algunas inversiones público privadas en los sectores educativos y adelantar algunas obras públicas. La política keynesiana significa dar un ingreso multiplicador y contracíclico de la economía, y eso no lo son 1.000 o 600 pesos”, reflexionó.

 

Si usted tiene que analizar las medidas económicas y sociales que está llevando adelante el gobierno para hacer frente a la crisis por el coronavirus, ¿cómo las definiría?

Yo las definiría como medidas que apuntan a las empresas y a las personas que efectivamente están siendo golpeadas por esta situación, pero al mismo tiempo lo hacen en una magnitud absolutamente insuficiente. La crisis económica y social está vinculada a la crisis sanitaria, no solo porque deriva de ella, sino porque para sostener una actitud de aislamiento físico de las personas, el ingreso económico es fundamental.

Aquí hay un triángulo sobre el que se asienta la estrategia. Es una estrategia sanitaria que requiere un aislamiento y para ello, la necesidad de un ingreso garantido. Las medidas que se tomaron para los hogares son aumentos de 600, 1.000, 1.200 pesos, entonces es evidente que ese respaldo ha sido insuficiente porque además ha tenido un costo bajísimo, no pasa de de 25 millones, 30 millones de dólares, lo que cuestan por dos meses estas medidas.

Son absolutamente insuficientes para que la gente tenga capacidad económica y se mantenga sin tener que salir. Al mismo tiempo esta crisis sanitaria y económica influye en las pequeñas empresas, a las que se les han dado algunas cosas, por ejemplo, se les han postergado los pagos del BPS, DGI, pero, sin embargo, no generan ventas ni ingresos. En la medida que es un ingreso potente para estos hogares también vuelve a esa economía circular, porque va a esas empresas. La base es que efectivamente hay una insuficiencia notoria en la respuesta económica para el sostenimiento de los sectores más perjudicados.

 

¿Se puede decir que el gobierno, con estas medidas, no tiene como foco a los sectores más vulnerables, informales, y sí tiene medidas más solventes para defender a las empresas?

No puedo hacer una comparación porque la potencia de las medidas depende de cómo impacten a las personas. Yo tampoco puedo decir que estas personas no están en el foco porque efectivamente los hogares reciben una partida. Lo que digo es que es insuficiente porque no soluciona los problemas económicos de esas personas ni el aislamiento físico ni su efecto multiplicador sobre el resto de la economía, por lo que perjudica a otros. Claramente es una medida absolutamente insuficiente. La discusión no está en si coloca o no el foco, sino en que, aun colocando el foco, lo hace de una manera absolutamente insuficiente.

 

Hace unos días la ministra de Economía mencionó a Keynes. ¿Usted cree que realmente el gobierno está teniendo una postura keynesiana o más bien es discursiva?

Hoy no está teniendo una postura keynesiana. Está teniendo una postura de carácter asistencialista. Es decir, hay un problema en la economía, hay sectores que están siendo perjudicados, y se les da una asistencia que es absolutamente insuficiente. No es keynesiana porque tiene que tener un volumen de intervención distinta. Si tomamos lo que el gobierno va a gastar, que dijo que gastó 400 millones de dólares hasta ahora, estamos hablando de menos de un punto del Producto Interno Bruto cuando en otros países de América Latina se está gastando dos o tres puntos y en algunos países de Europa se habla de cinco o siete. Eso sí sería una verdadera política keynesiana. Eso implicaría cierto gasto público macroeconómico como proponía el documento del Frente Amplio, que significa adelantar inversiones públicas, como se hizo en la crisis de 2008, acelerar plazos para algunas inversiones público privadas en los sectores educativos y adelantar algunas obras públicas. La política keynesiana significa dar un ingreso multiplicador y contracíclico de la economía, y eso no lo son 1.000 o 600 pesos.

Nosotros hicimos una propuesta en el terreno social y económico que tenía más o menos 36 medidas, entre las que se destacaba la postergación de pagos o avanzar con las obras públicas. Era un plan integral con una visión intervencionista del Estado para que él asuma la conducción. Las crisis siempre las tiene que conducir el Estado. Si uno repasa esas medidas, deben haberse aplicado cinco o seis, algunas de ellas, como la de darles dinero a los sectores más vulnerables, son extremadamente insuficientes, entonces en realidad no hay un plan. El pensamiento keynesiano es un plan en que el Estado instrumenta un conjunto de medidas contracíclicas para contrarrestar los efectos negativos de una situación crítica. Eso claramente no se está haciendo.

 

Con respecto a las medidas que el FA le propuso al gobierno, ¿cree que el Poder Ejecutivo no ha estado abierto a escucharlas?

En la reunión con el presidente parecían muy dispuestos a tomarlas en cuenta. Me parece que falta una idea de plan. Pienso que dentro del gobierno, la estrategia es ir tomando medidas, pero creo que esta crisis se resuelve con un plan integral.

 

Teoría de Keynes
La teoría de Keynes tomó fuerza durante la Crisis de 1929 y durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Fueron momentos en que la humanidad sintió que era más útil una mayor intervención del Estado. La idea base de esta teoría es que la economía no funciona a través de la oferta, sino de la demanda; para ello es necesario que el Estado intervenga con el objetivo de aumentar el consumo y llegar al pleno empleo. Según Keynes, el único actor que puede reactivar la economía es el Estado, ya que es dueño de la moneda y puede hacer una planificación. El Estado de bienestar en América Latina comenzó a retroceder en los años setenta, por lo que desde esos años los países dejaron de invertir en salud y en educación, lo que ha desembocado, según algunos economistas, en que los países de la región no estén preparados para enfrentar la pandemia y que exista un gran nivel de empleos informales.

 

Lacalle aseguró que Keynes es uno de los «autores preferidos» de Arbeleche

El 2 de abril Lacalle Pou hizo una mención sobre el economista John Maynard Keynes durante una conferencia de prensa. “No vamos a amputarnos ningún mecanismo para poner a andar al país», indicó el presidente en referencia al día después de que la emergencia sanitaria sea superada.
«No somos ortodoxos”, dijo y agregó: «Recuerdo acá que la ministra de Economía cita a uno de sus autores preferidos, que es Keynes; a muchos les llama la atención, yo lo aprendí a valorar un poco escuchando a Azucena Arbeleche», aseguró.
Arbeleche mencionó a Keynes en su primera disertación tras asumir como ministra. «El problema político de la humanidad es combinar la eficacia económica, la justicia social y la libertad individual”, dijo, citando al economista.

Lacalle Pou indicó que las herramientas que se tengan a mano van a ser las usadas para el día después. «El mundo ha demostrado que ser ortodoxos no es buena cosa. Sin perder los principios, sin perder la libertad como faro principal, vamos a usar todas las herramientas para prender la llave del país de vuelta», agregó.

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO