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Sociedad

Después de la tormenta, ¿la calma?

Las lluvias de los últimos días también causaron significativos daños a una de las instituciones culturales más importantes de la ciudad, el teatro El Galpón. La suspensión de las actividades artísticas durante toda la semana hasta evaluar los destrozos fue una de las lamentables consecuencias de las inundaciones.

El evento meteorológico ocurrido en la madrugada del lunes 17 de enero provocó severas afectaciones en el departamento de Montevideo. Las lluvias saturaron la capacidad del sistema de drenaje de aguas pluviales y las inundaciones perjudicaron a numerosas personas, viviendas y edificaciones del territorio.

El teatro El Galpón, una de las instituciones culturales más importantes de la ciudad, anunciaba un día después que los daños provocados por el temporal imposibilitaban el normal funcionamiento de sus instalaciones, por lo que era inevitable suspender las actividades hasta calcular los perjuicios.

“Tenemos muchas zonas afectadas, si bien pudimos hacer una primera evaluación -porque la institución es muy grande y el agua que entró fue mucha-, los mayores daños básicamente se concentran en todo lo que es la sala Atahualpa donde los pluviales y los caños de bajada se obstruyeron y hubo un desprendimiento de cielorraso sobre las butacas y la escenografía”, explicó a Caras y Caretas Claudio Lachowicz, responsable de área de Intendencia en El Galpón.

Sobre un estimativo de lo que podrían llegar a costar las reparaciones prefirió ser cauto y esperar hasta evaluar el sistema eléctrico. “Esa cifra real todavía no la tenemos”, nos dice.  “Necesitamos que todo se seque totalmente porque no sabemos qué se comprometió, está la parrilla, la cabina donde se encuentra la consola, las luces… y es que el agua cuando escurre lo hace por paredes o busca las instalaciones eléctricas. Recién estamos contactando con empresas que vengan a hacer el presupuesto, pero no tenemos el gasto que va a inferir este arreglo todavía”, afirmó.

La institución teatral fundada el 2 de setiembre de 1949 se sostiene gracias al apoyo del público y a los sistemas de socios de El Galpón y Socio Espectacular. Se gestiona además con convenios que se hacen desde la dirección del teatro y con los apoyos para el fortalecimiento de las artes, “eso hay que aclararlo porque no son subvenciones”, apuntó y agregó en este sentido que “si la Ley del Teatro Independiente estuviera vigente y regulada, ya puesta en marcha, hubiese sido otro el cantar de esto”. Según su criterio, “para las instituciones, tanto esta como otros teatros que pasaron o que pasan lo mismo que nosotros en menor o mayor grado, esa sería la herramienta posible para prever”.

“Tenemos 72 años de vida, hemos pasado desde una dictadura, un exilio, incendios, inundaciones, crisis sanitaria, esto sabemos que lo vamos a pasar. Pero claro, es algo que no solo le pasó a El Galpón, les pasó a muchos montevideanos, a muchos teatros, muchas instituciones, sufrieron pérdidas que si lo ves a nivel general, la solución está ahí, contar con la regulación de la ley”, consideró Lachowicz a la vez que resaltó el interés y la preocupación de la Federación Uruguaya de Teatros Independientes (FUTI), la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA) y de otros  gestores públicos. “Hemos recibido apoyo de la intendencia… el propio Ministerio de Cultura se puso a la orden, hay que decirlo, muchos políticos se han acercado para brindar ayuda.” Agregó además que hoy la atención debe estar enfocada en las personas que lo perdieron todo.

 

Una luz al final

Para nadie es un secreto que el teatro independiente viene de transitar una profunda crisis desencadenada por la pandemia sanitaria, las políticas adoptadas por el actual gobierno y la consecuente disminución presupuestal que sufre el sector de la cultura en el país. Por ejemplo durante el año 2020 el subsidio que recibían los grupos de teatro independiente institucionalizados para acondicionar su infraestructura y potenciar su funcionamiento fue reducido aproximadamente 15%. Para el 2021 mediante la Ley 19.924, el ajuste fue de 50%. En ese contexto nos interesó conocer cómo El Galpón va a hacer frente a los gastos para solucionar esta emergencia.

“Cuando salimos a la prensa para hablar de esto, montones de gente, muchos allegados al Galpón, ofrecieron colaborar tanto con mano de obra como con materiales”, cuenta el también actor y nos informó de la existencia de un fondo del Ministerio de Educación y Cultura para entidades e instituciones en caso de catástrofe.

A priori vamos a cubrir los daños con donaciones de amigos, si tenemos que salir a solventar un préstamo, lo vamos a hacer, tenemos los mecanismos y hay ayudas específicas del ministerio por catástrofes de este tipo, ya nos estuvimos asesorando para eso. Aunque todavía no hemos podido cuantificar los deterioros ni qué podemos solucionar nosotros -porque tenemos un equipo de maquinistas y mantenimiento con los que podemos hacer la mano de obra-, la recomendación es hacer un relevamiento y un plan de trabajo de reconstrucción”, detalló el responsable y agregó: “Nuestra idea es acomodar, secar, ver los lugares que pueden ser peligrosos para el público sobre todo, arreglarlos y poder continuar con la temporada que habíamos estrenado en enero, tenemos una gran temporada con una gran obra que gustó mucho y queremos seguir”.

Afortunadamente la sala Campodónico no se comprometió, “fue donde tuvimos el estreno de Hamlet el 8 de enero”, nos pone al tanto nuestro entrevistado. “Pero no podemos habilitar este fin de semana porque no sabemos el alcance de los daños de la instalación eléctrica, que si bien se alimenta de otro lugar, algunas cosas pueden estar combinadas, entonces tenemos que saber por seguridad nuestra y del público que esté todo correcto. El objetivo es que el sábado 29 se retomen las funciones de Hamlet”.

Para Lachowicz la manera en que la gente pueda colaborar es “venir al teatro, hacerse Socio Espectacular o socio El Galpón, colaborar con su presencia sabiendo que El Galpón fue el primero que creó un protocolo muy exigente de sanidad -que aunque estuvo encajonado mucho tiempo- lo pudimos cumplir y lo seguimos cumpliendo con distanciamiento en las filas, en las butacas, con tapabocas permanentemente, alcohol en gel, con mucho cuidado. Actualmente tenemos una capacidad de 508 butacas; para Hamlet están habilitadas 350, no queremos colmar el aforo, tenemos extremo cuidado con eso y se aplica. Desde ahí va la seguridad que queremos brindarle a la gente para que venga y disfrute”.

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