Impacto internacional y compromiso del BCU
A finales del 2025, la inflación cerró en 3,65%, un dato que se ubica por debajo de las expectativas de los agentes económicos y de la proyección realizada por el BCU. Además, el promedio de las expectativas de inflación a dos años ha continuado reduciéndose, lo que resalta la necesidad de mantener un impulso monetario que se alinee con la convergencia hacia el objetivo establecido.
En el ámbito internacional, la incertidumbre respecto a las políticas económicas se ha profundizado, impulsando un debilitamiento del dólar, especialmente en América Latina. Esta situación ha sido exacerbada en las últimas semanas en el contexto doméstico.
El Directorio del BCU ha considerado esencial adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la TPM, lo cual marca el inicio de una fase expansiva en la política monetaria. Esta decisión busca acompañarse de intervenciones en el mercado de cambios, prácticas mediante las cuales el banco central compra o vende divisas para influir en el valor de su moneda. Estas intervenciones son cruciales para estabilizar la cotización del dólar y mitigar la volatilidad en el tipo de cambio.
El BCU se compromete a utilizar las herramientas adecuadas, en el marco del régimen de metas de inflación vigente, para preservar condiciones ordenadas y garantizar que la inflación permanezca dentro del rango de tolerancia establecido, facilitando así la convergencia hacia la meta del 4,5% anual.