Una señal de fuerza en aguas sensibles
El Charles de Gaulle, buque insignia de la Marina francesa tiene capacidad para transportar cazas Rafale, aviones de vigilancia y helicópteros de combate, su sola presencia representa poder disuasivo y proyección estratégica.
Macron justificó la decisión como parte de una iniciativa para crear una coalición internacional que garantice la seguridad de las rutas marítimas esenciales, especialmente tras la interrupción del tránsito por Ormuz, clave para el suministro global de petróleo.
“Fuera del derecho internacional”
En un discurso televisado a la nación, el mandatario francés cuestionó abiertamente la legalidad de los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán afirmando que “no se pueden aprobar” porque están “fuera del derecho internacional”, pero al mismo tiempo responsabilizó a Teherán por su programa nuclear y el respaldo a milicias chiíes en la región.
La postura francesa intenta equilibrar condena jurídica y presión política, mientras Europa observa con preocupación el riesgo de una guerra abierta entre Israel e Irán.
Advertencia sobre Líbano
Macron también se pronunció sobre la nueva ofensiva israelí en el sur del Líbano, tras los ataques de Hezbolá. Instó a la milicia chií a cesar “absolutamente todos sus ataques” y pidió a Israel que respete la integridad territorial libanesa.
El Ejército israelí ya anunció que atacará infraestructura de Hezbolá en la ciudad de Tiro, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en una campaña que ha dejado al menos 40 muertos y miles de desplazados tras bombardeos en el sur del país, el valle de la Becá y los suburbios de Beirut.