Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Política

Ex diputada Andrade al sistema político: “No es posible democráticamente decir “qué horrible” y hacer como que no pasó nada”

La ex diputada Susana Andrade cuestionó la inercia del sistema político frente a las revelaciones tras la detención del autor de amenazas del “Comando Barneix”. “El sistema político debería expresarse en situaciones que interpelan a la sociedad uruguaya”, afirmó.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Susana Andrade es periodista, columnista, religiosa umbandista y fue la primera líder de esa religión en asumir como diputada en Uruguay.

Por su condición afrodescendiente y por la religión que profesa, recibió la denostación “mediante insultos, agravios e improperios” por diversos medios, del hombre detenido por delitos vinculados a la pornografía infantil y que es señalado como el autor de las amenazas del “Comando Barneix”.

Debido estos ataques, fue condenado en 2016 por la jueza Ana de Salterain a 15 meses de prisión por un delito continuado de incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas.

Conocida la detención y procesamiento del mismo sujeto la semana pasada, Andrade hizo circular un comunicado con fuertes críticas hacia el sistema político, al que exige “expresarse en esta situación que interpela a la sociedad uruguaya”.

Hijos con ferocidad fóbica

En el comunicado, la exdiputada por el Frente Amplio explica la situación que la llevó a denunciar judicialmente al ahora procesado y señala que la defensa del mismo busca -como ya hizo en el procesamiento anterior- “exculparlo por inconsciente”, pese a que la pericia psiquiátrica anterior “determinó que tiene conciencia plena de la antijuricidad de sus actos”.

Para Andrade, este caso “amerita un abordaje multidisciplinario por la magnitud y el grado de peligrosidad potencial y real del accionar individual”. Sostiene además que las conductas demostradas del sujeto deben ser investigadas “a fin de vigilar no solo la proyección delictual de su prédica de aversiones ideológicas, sino el contexto, las causas por las cuales (Uruguay) está pariendo hijos con tal grado de ferocidad fóbica”.

Este individuo cree que existen identidades subalternas, y siente que es un patriota cuando desprecia sus derechos humanos”, afirma.

Andrade lamenta que no se haya “tomado con mayor profundidad y un seguimiento adecuado en aquel momento” cuando hizo su denuncia. Cree que si se hubiera tratado el caso de esa manera “tal vez hoy no habría que lamentar tanta gente perjudicada, herida en todo sentido, incluso asesinada como el caso de los transfemicidios”.

La puerta de entrada

Los delitos de odio son puerta de entrada a peores horrores y es un gran error banalizar su existencia, pues ofician de alimento y como detonadores de todo tipo de violencias”, señala Andrade.

Expresa que evitar la proliferación de estos comportamientos no se logra “siendo meros espectadores”, sino que al contrario, siendo “proactivos para la convivencia que trae la justicia social y habilita el desarrollo”.

La ex legisladora exige que “más allá de las responsabilidades que se le comprueben” al detenido, “se actúe con la contundencia necesaria y sobre todo que además de la Justicia y sus mecanismos, la ciudadanía impida que estas acciones de violencia sistematizada se hagan costumbre y queden impunes de la denuncia social”.

También apunta al sistema político uruguayo, el cual “debería expresarse en situaciones que interpelan a la sociedad”.

No es posible democráticamente decir “qué horrible” y hacer como que no pasó nada. Los fundamentalismos buscan destruir la política, no les sirve para nada”, agrega.

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO