Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME

Definen lo siniestro

Gilberto Vázquez asesino, torturador y además: farsante

Fuentes civiles y militares habrían confirmado la participación del coronel en estado de reforma, Gilberto Vázquez, en el proceso de desinformación sobre la ubicación de los restos de la nuera del poeta argentino Juan Gelman.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Las “hazañas” del coronel retirado Gilberto Vázquez, incluyen, según consigna radio Montecarlo, su participación en el “cruce de informaciones” que condujeron a una falsa identificación de la supuesta tumba de María Claudia García de Gelman

De acuerdo a la nota del periodista Alfonso Lessa, fuentes civiles y militares habrían confirmado la participación del coronel en estado de reforma, Gilberto Vázquez, en dicho proceso de desinformación sobre la ubicación de los restos de la nuera del poeta argentino Juan Gelman.

Según describe Lessa, dicha “información fallida generó un enorme malestar en el comandante en jefe de la época, Angel Bertolotti, que se sintió traicionado, por lo que mantuvo una agria discusión en su despacho con el propio Vázquez y otros oficiales”.

La confirmación de la falsedad de la información aportada generó, se afirma en la nota publicada esta jornada en radio Montecarlo, “un quiebre en la confianza entre el gobierno de Tabaré Vázquez y los militares”, generando además un cambio “en el ánimo del propio mandatario” que determinó se acelerara “el avance de las investigaciones sobre los desaparecidos”.

En su nota, Lessa recuerda que la situación se produjo en agosto del año 2005, época en que se recibiera información castrense que aseveraba “la casi certeza del lugar donde estaban sepultados los restos de la nuera del poeta Juan Gelman en el Batallón 14”.

La información emerge en el escenario que se configuró a partir de la creación de una comisión del Ejército cuyos titulares fueron los generales Díaz y Barneix, quienes “debían elaborar un informe sobre los desaparecidos”.

El hecho tuvo amplia repercusión pública, luego que Macarena Gelman, hija de María Claudia y autoridades nacionales ingresaran “al lugar bajo el convencimiento de que allí estaba la tumba clandestina”. Algo que resultó falso, toda vez que se produjeron las excavaciones.

Gilberto Vázquez había confesado en 2006, tanto en la prensa, como ahora en las actas que se han dado al conocimiento público su participación activa en la denominada Operación Zanahoria, un operativo militar concebido “para desenterrar cuerpos de desaparecidos y borrar toda prueba sobre esos ciudadanos asesinados”.

El hoy sentenciado Vázquez, negó siempre su participación en el secuestro y posterior desaparición de María Claudia.