Táctica de "domicidio" traída desde Gaza
La operación en Taybeh no es un hecho aislado. Según una investigación de The Guardian, las fuerzas israelíes han volado sistemáticamente aldeas enteras en el sur del Líbano, incluyendo Naqoura y Deir Seryan, utilizando explosivos colocados en las viviendas para ser detonados de forma remota y masiva.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, justificó estas acciones pidiendo explícitamente la destrucción de "todas las casas" en las aldeas fronterizas, "de acuerdo con el modelo utilizado en Rafah y Beit Hanoun en Gaza". En Rafah, el ejército israelí destruyó el 90% de las viviendas.
Expertos y organizaciones de derechos humanos califican esta táctica como "domicidio": la destrucción sistemática y deliberada de viviendas civiles para hacer que áreas enteras sean inhabitables. Human Rights Watch advierte que, aunque Hezbolá pudiera usar algunas estructuras civiles, "eso no justifica la destrucción a gran escala de aldeas enteras" y que estas acciones podrían constituir un crimen de guerra.
Israel destruye la aldea libanesa de Taybeh
El plan de la "zona de seguridad" y la invasión ilegal
La devastación de Taybeh forma parte de un plan militar más amplio. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó la expansión de una "zona de amortiguamiento" o "zona de seguridad" en el sur del Líbano, anunciando que las fuerzas israelíes ocuparán vastas extensiones de territorio hasta el río Litani .
Las declaraciones de los líderes israelíes son contundentes:
Netanyahu afirmó que Israel "cambiará la faz de Oriente Medio" y que los desplazados no podrán regresar hasta que se garantice la seguridad de las ciudades del norte de Israel.
El ministro Bezalel Smotrich fue más lejos al declarar: "El Litani debe ser nuestra nueva frontera".
Los militares israelíes han propuesto crear una "línea amarilla" similar a la de Gaza, que implica la toma de territorio y la prohibición del retorno de los habitantes.
Esta estrategia ha sido calificada de "invasión ilegal" por el gobierno de Canadá y rechazada de forma categórica por el gobierno libanés, que advierte que se trata de un intento de "imponer una nueva ocupación" y de desplazar por la fuerza a cientos de miles de civiles.
Mientras los residentes de Taybeh y otras aldeas ven cómo desaparecen sus casas y sus recuerdos,observamos la consolidación de una ocupación territorial que busca replicar el modelo de destrucción masiva visto en Gaza.