La recaudación del IVA alcanzó los $ 27.678 millones, equivalente al 48,8% de la recaudación bruta de la DGI. En términos reales cayó 0,3% respecto a agosto del año anterior, aunque en los últimos doce meses todavía acumula un crecimiento de 1,8%.
La caída mensual del IVA merece atención precisamente por tratarse del principal impuesto recaudado por la DGI. Sin embargo, un solo mes no permite concluir por sí mismo que exista una retracción sostenida del consumo: será necesario observar si el comportamiento se mantiene durante los próximos meses.
Fuerte caída del IRAE y del Imesi. El comportamiento fue más negativo en algunos de los otros principales tributos. El Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE) recaudó $ 6.940 millones en agosto, equivalente al 12,2% de la recaudación total. En términos reales, los ingresos por este impuesto disminuyeron 6,3% interanual. Además, en el año móvil acumulan una reducción de 1,2%.
También cayó el Impuesto Específico Interno (Imesi). Su recaudación alcanzó los $ 4.134 millones, aproximadamente el 7,3% del total, y presentó una reducción real de 4,4% respecto a agosto de 2025. En los últimos doce meses la disminución alcanza el 4%. La combinación de un IVA prácticamente estancado y caídas más importantes en IRAE e Imesi constituye uno de los elementos centrales del informe de agosto.
El IRPF muestra un comportamiento diferente. En contraste con los impuestos anteriores, la recaudación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) presentó una evolución positiva. Los ingresos por IRPF alcanzaron los $ 10.196 millones, equivalentes al 18% de la recaudación bruta del mes, y aumentaron 2,8% en términos reales frente a agosto del año pasado. En el año móvil, el crecimiento real fue de 2%.
De esta forma, el comportamiento de la recaudación no es homogéneo. Mientras algunos tributos asociados a la actividad empresarial y determinados consumos presentan retrocesos, la recaudación proveniente de las rentas personales continúa creciendo.
Una señal económica que habrá que seguir. La recaudación tributaria constituye una fuente relevante de información sobre la marcha de la economía porque refleja, aunque con particularidades propias de cada impuesto y de sus calendarios de pago, la evolución del consumo, los ingresos y la actividad empresarial.
Por eso, la caída real registrada en agosto merece seguimiento, especialmente por el comportamiento del IVA y del IRAE. Pero también requiere cautela: las cifras mensuales de DGI son preliminares y pueden estar afectadas por calendarios de vencimientos, devoluciones, corrimientos de pagos y otros factores tributarios. La propia DGI advierte que sus informes mensuales se elaboran con información preliminar y pueden diferir posteriormente de los registros contables definitivos.
El dato de agosto, por tanto, no debería interpretarse aisladamente. Lo relevante será determinar si se trata de una variación puntual o si los próximos meses confirman una tendencia de menor dinamismo.
En un contexto en el que Uruguay busca acelerar el crecimiento, aumentar la inversión y fortalecer sus cuentas públicas, la evolución de los ingresos tributarios adquiere particular importancia. Una economía que crece lentamente también limita el crecimiento de la recaudación y reduce el espacio disponible para financiar nuevas políticas sin aumentar impuestos, incrementar el endeudamiento o reasignar gastos.
El desafío hacia el cierre de 2026 será observar si la actividad recupera dinamismo y eso comienza a reflejarse en los ingresos del Estado. Agosto deja una señal de atención: la recaudación cayó en términos reales y algunos de los principales impuestos vinculados a la actividad mostraron retrocesos. La evolución de los próximos meses permitirá determinar si fue un fenómeno transitorio o una señal más persistente sobre el ritmo de la economía uruguaya.
Hay un punto que corregí respecto del material inicial: la fuente que pude verificar informa más 0,9% real para el acumulado de los últimos 12 meses; el aumento del 1,8% corresponde al IVA en el año móvil, no a la recaudación total enero-agosto.