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Like teoría de conspiración | Templarios | Felipe IV

Fuera de las redes

La teoría de conspiración más exitosa de la historia

Una teoría de conspiración es una narrativa muy elemental. A pesar de esto, o quizás por ello, tiene la capacidad de ser aceptada muy rápido.

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A pesar de que el concepto de teoría de conspiración es muy conocido, no todos conocen el significado de esta expresión. Dicho de una forma muy general, se trata de una narrativa según la cual un grupo secreto y ominoso está adelantando acciones ocultas para lograr un objetivo que perjudica a todos o a la mayoría.

La principal característica de este tipo de teorías es su simplicidad. Su estructura es similar a la de un cuento infantil. En una esquina hay unos villanos clandestinos, con inmenso poder, que están realizando infinidad de acciones ocultas. En la otra esquina están las víctimas buenas, o sea, personas inocentes de quienes “los malos” quieren aprovecharse, gracias a sus engaños.

Los que difunden una teoría de conspiración creen estar haciéndole un bien a esas víctimas, al “informarlas” de lo que sucede. En lo que no suelen reparar estos mensajeros es que el hecho de que puedan difundir esas ideas probaría que ni “los villanos” son tan desconocidos, ni sus acciones tan ocultas. Además, tampoco serían tan poderosos como para evitar que alguien los desenmascare en una red social o en ámbitos similares.

La teoría de conspiración más exitosa

Muchos historiadores piensan que la teoría de conspiración más exitosa fue la que inició Felipe IV de Francia, apodado “Felipe el Hermoso”. De hecho, algunos ecos de lo ocurrido llegan hasta hoy. Este monarca se hizo famoso porque fue él quien terminó con la famosa orden de los Templarios, unos monjes, a la vez guerreros, que protagonizaron las Cruzadas.

Precisamente por eso se convirtieron en los poseedores de grandes riquezas. Le prestaban dinero a la monarquía francesa y Felipe IV pensó que era buena idea omitir el pago de esa deuda por una vía alternativa: acabar con los Templarios. Comenzó convenciendo al Papa Clemente V para que iniciara un proceso contra ellos.

Se les acusó de herejía, sodomía y toda suerte de perversiones. También se dijo que adoraban dioses paganos. El rey se valió para difundir estas falsedades de un espía de baja monta llamado Esquieu de Floyran. Él se encargó de hacer circular por toda Francia una serie de calumnias contra los Templarios, haciéndolos ver como un peligro público.

Un final llamativo

Toda esa campaña de desprestigio no tenía otro fin que justificar la judicialización de los monjes. Ordenó su arresto el 13 de octubre de 1307. El Papa aún tenía dudas, pero Felipe el Hermoso no retrasó sus acciones hasta que pudiera despejarlas. Todos fueron capturados y, como era costumbre, torturados. Así confesaron prácticas heréticas en las que jamás habían incurrido.

Total, con los Templarios presos, el rey pudo apropiarse de sus fortunas y resolver en parte las dificultades económicas de la corona. Aunque muchos nunca creyeron en las acusaciones, también fueron muchos los que sí lo hicieron. Alrededor de estos monjes guerreros se tejieron toda suerte de leyendas negras. La teoría de la conspiración se había consolidado.

Se dice que el líder de los Templarios, Jacobo de Molay, maldijo a sus verdugos y profetizó que pagarían por lo hecho. Un año después morirían tanto Felipe el Hermoso como Clemente V. ¿Coincidencia? Vaya uno a saber. Lo que sí es cierto es que el día que condenaron a los monjes era un viernes 13. De allí nace la aprehensión hacia esa fecha.

Fuente: Con información de "La Mente es Maravillosa"

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