A esto se ha sumado después la inusual ausencia de Kim Jong-un de varios eventos de importancia, incluidos los fastos del 15 de abril, principal festividad nacional.
En ese contexto, marcado a su vez por la pandemia de coronavirus, y ante la tradicional opacidad del régimen norcoreano, diferentes medios han publicado informaciones, citando siempre fuentes anónimas, en las que se dice que el estado de salud del mariscal es delicado, en muchos casos por una supuesta operación de corazón.
Sin embargo, el Gobierno surcoreano ha descartado la validez de estas informaciones e insistido en que no ha detectado ninguna actividad inusual en Corea del Norte, al tiempo que imágenes satelitales analizadas por la web especializada 38 North situaron el tren especial del líder en Wonsan.
A su vez, Moon Chung-in, asesor especial de seguridad del presidente surcoreano Moon Jae-in, aseguró el domingo en Fox News que Kim “está vivo y está bien”, mientras que la revista Newsweek afirmó que Washington tampoco ha detectado actividad militar norcoreana fuera de lo común.