La izquierda y el PT calificaron el proyecto como “inaceptable”. Diputados del PSOL directamente hablaron de una “vergüenza histórica” que podría reescribir los estándares legales solo para beneficiar al ex mandatario y a quienes protagonizaron los disturbios que intentaron desconocer el resultado de las elecciones.
La protesta de Glauber Braga y el despliegue policial
En ese clima de máxima tensión, el diputado Glauber Braga tomó una decisión inusual: ocupó la silla del presidente de la Cámara, Hugo Motta, como gesto de protesta contra lo que definió como una “ofensiva golpista”. Lo hizo pacíficamente, repitiendo que ejercía su derecho político a no convalidar una ley hecha para blanquear responsabilidades.
A partir de allí, todo escaló. Entre las 16 y las 18 horas, la sesión quedó bloqueada, la transmisión de la TV Câmara fue cortada un hecho inédito, denunciado como posible censura y la prensa fue desalojada del recinto. Finalmente, un grupo de policías legislativos ingresó al estrado y retiró por la fuerza al parlamentario del PSOL ante un plenario prácticamente vacío.
Un diputado bajo presión política
La tensión alrededor de Braga no es aislada. Este miércoles la Cámara debe votar un pedido de pérdida de mandato contra él por un incidente ocurrido en 2024, cuando se defendió de un militante del MBL que lo perseguía en los pasillos del Congreso. La derecha presiona para expulsarlo del Legislativo, lo que algunos parlamentarios del oficialismo interpretan como una represalia política en un momento clave.