"El pueblo cubano no está solo"
David Adler, integrante de Progressive International y uno de los promotores de la nueva flotilla, señaló a elDiario.es que “cuando los gobiernos imponen castigos colectivos, la gente común tiene la responsabilidad de actuar”. El activista, que el año pasado viajó a Gaza con el objetivo de romper el bloqueo israelí, agregó: “Hoy nos preparamos para navegar hacia Cuba por la misma razón que viajamos en la Flotilla Global Sumud a Gaza: romper el cerco, llevar alimentos y medicinas, y demostrar que la solidaridad puede cruzar cualquier frontera o mar”. También sostuvo que “las consecuencias del cerco estadounidense sobre Cuba se miden en farmacias vacías, vuelos cancelados y familias sin electricidad ni combustible”.
Thiago Avila, vinculado al Comité de Coordinación de la Flotilla Global Sumud a Gaza, remarcó que tanto en la Franja como en Cuba es la población civil “la que sufre las consecuencias del castigo colectivo” y afirmó que la misión busca algo más que transportar suministros: “transmitir el mensaje de que el pueblo cubano no está solo”.
Desde el ámbito político, el parlamentario británico Jeremy Corbyn, miembro del Consejo de la Internacional Progresista, sostuvo que el bloqueo estadounidense “ha intentado, durante más de seis décadas, asfixiar el ejemplo cubano —un país que, pese a una presión económica implacable, construyó un sistema de salud universal y una esperanza de vida comparable o incluso superior a la de Estados Unidos”. Añadió que la Administración Trump ha intensificado “ese cerco con políticas punitivas” y que “es preciso exigir el derecho de cada nación a vivir, desarrollarse y decidir su propio futuro libres de intimidación”.
La coalición lanzó recientemente un sitio web para sumar adhesiones y prevé realizar su primera asamblea este domingo, con el fin de coordinar aspectos logísticos, voluntariado y adquisición de ayuda humanitaria. La propuesta se apoya, según sus impulsores, en los vínculos consolidados durante la conferencia Nuestra América celebrada en Bogotá, donde representantes gubernamentales y movimientos sociales debatieron estrategias de cooperación regional.
El respaldo político incluye a la congresista estadounidense Rashida Tlaib, la diputada colombiana María Fernanda Carrascal y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau. “La Administración Trump está asfixiando al pueblo cubano. Esta política de crueldad no representa al pueblo de los Estados Unidos”, expresó Tlaib. Colau manifestó: “Espero que esta flotilla pueda ser una chispa para un movimiento global lo suficientemente fuerte como para impulsar a nuestros gobiernos a poner fin al bloqueo”. Carrascal, por su parte, sostuvo que “cuando a uno de nuestros países hermanos se le niega combustible, medicinas y alimentos, la solidaridad se convierte en un deber”.
En paralelo, la Asamblea General de Naciones Unidas ha votado en 30 ocasiones a favor del fin del embargo estadounidense contra Cuba, desde 1992 hasta la más reciente resolución adoptada en octubre de 2025. Estados Unidos e Israel han mantenido su oposición al levantamiento de esas sanciones.