Decenas de personas participaron este martes en la plaza Independencia de Montevideo en un encuentro de quienes se identifican como “therians”, en lo que fue presentado como la primera reunión de este tipo en el país.
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No hay que tener muchas redes sociales para que, en algún momento, el algoritmo muestre a una persona con máscara de perro, gato, lobo, zorro o de cualquier otro animal. Luego se los puede ver corriendo en cuatro patas, saltando y hasta haciendo tutoriales sobre cómo ser uno de ellos.
Es decir, si cabe la definición, los therians se autoperciben como personas entre humanos y animales. La tendencia ha estado en auge durante los últimos días, sobre todo en Argentina.
Y como no podía ser de otra manera, la moda no tardó en llegar hasta Uruguay. De esta manera, decenas de personas se juntaron este martes en la plaza Independencia para protagonizar la primera juntada de therians del país.
A través de una cuenta de Instagram, cuya descripción dice “juntada de therians Uruguay”, se convocó para el martes a partir de las 15:00 horas; a partir de ese momento los jóvenes arribaron al centro de la plaza para comenzar a desarrollar el encuentro.
Además de los therians, hubo algunas personas que se acercaron para ver qué pasaba, dado que se podía observar a los jóvenes saltando, corriendo y caminando en cuatro patas. En Argentina pasó lo mismo hace algunas semanas y la juntada se hizo en el barrio Chino de Buenos Aires.
Desde entonces, los therians en Uruguay comenzaron a organizarse a través de diferentes cuentas de TikTok e Instagram.
Jóvenes coparon la Plaza Independencia
Uno de ellos, de 13 años, dijo que se empezó a identificar como therian hace unos dos meses después de conocer el fenómeno por redes sociales.
“Empecé a cuestionármelo y hace dos meses dije: ta, yo soy therian. Me identifico mucho con el concepto de sentir una conexión con un animal espiritualmente”, explicó.
Se pasa dos horas al día vestido de esa manera, porque la madre no lo deja estar más tiempo. En general usa la máscara en la casa, pero a veces también sale con sus amigos que no son therians.
“Me aceptan tal y como soy, pero después a la gente le genera mucho rechazo”, afirmó el chico, que fue a la juntada para conocer a otros como él.
Otra adolescente, de 12 años, contó que tampoco tiene amigos therians en Uruguay, pero sí algunos de manera virtual. Hace un año que se viste de esa manera –tiene diferentes máscaras pero en esta ocasión usó la de un gato– y lo que le gusta es la gente de este movimiento.
“Para mí es una comunidad muy linda. Me siento conectada”, sostuvo.
Un adolescente de 16 años narró también que empezó hace un año, si bien para él no se trata de una identidad con un animal, sino de un hobby.
“Disfruto de la máscara, de la cola, de saltar y todo eso, pero no me siento identificado como un therian”, explicó.
La mirada de la ciencia
El antropólogo Nicolás Guigou le quita dramatismo al fenómeno de los therians. "Son construcciones identitarias juveniles que son de corte planetario y tienen una durabilidad en el tiempo", dijo el profesor de la Universidad de la República.
Sin embargo, observa factores clave en la aparición de esta comunidad: "la caída de lo humano" y la "redefinición de la relación humano-animal".
Sobre el primer punto habla del deterioro de la figura humana como "idónea o destacable que para vos sea una referencia para identificarte".
"Es decir, lo humano en este momento está muy disminuido" y en este tipo de movimientos se ve un "paso más" para "salirse de la humanidad".
"Refleja esa preocupación por ser algo más que un ser humano en este momento, que tiene que ver con cierta reivindicación y cierta fetichización del mundo animal. Obviamente que acá hay fetichización extrema", argumentó.