Denuncia fraude pero no tiene pruebas
En la carta, Flávio Bolsonaro asegura que la noche del domingo se quedó atónito con el "fraude electoral", y atribuyó su derrota a la decisión judicial que extendió en dos horas el horario habitual de votación.
Según él, esas dos horas extras explicaron que Lula sumara más de diez millones de nuevos votos respecto a la primera vuelta y le superara con cuatro millones de sufragios, algo ya desmentido por la justicia electoral, porque en esas dos horas se registraron poco más de 34.000 votos, lo que no afectó de ninguna manera al resultado.
A contrapelo de su aseveración, el sitio de verificación de datos Colombia Check refiere que, con base en lo reportado por el máximo organismo electoral brasileño, en la prórroga solo acudieron a las urnas 34.330 personas, lo que representa apenas 0,03 % de los votos escrutados. Esa cantidad resulta insuficiente para modificar el resultado del comicio, en el que Lula se impuso con más de 4,3 millones de votos de diferencia.
Se hace el perseguido
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) asegura que se puso en marcha la "máquina de persecución política del régimen" y que tuvo que dejar su patria porque lo que está ocurriendo es "el manual clásico de cualquier golpe de Estado".
"No existe ninguna orden de prisión contra mí, porque no he cometido ningún delito, lo que existe es una caza de brujas por motivos políticos, para colocarme como rehén y objeto de chantaje para proteger a los jueces corruptos del Tribunal Supremo del "impeachment", dijo.
En defensa de la familia
El senador remarca que no quería someter a su familia a un proceso que seguramente terminaría con "un juicio de fachada y una condena política" y que por eso optó por trasladarse a EEUU, y una vez más agradeció la acogida de la administración Trump, que ya se comprometió a entregarles visados.
"Quiero dejarlo claro: no he huido de Brasil, he salido por Brasil, he salido de un régimen de excepción para poder ser el líder que mi pueblo merece, porque callado, preso y censurado como mi padre está, no podría ser ese líder", subrayó.
En la carta se compara con diversos líderes brasileños e internacionales que tuvieron que salir de su país para luchar por la libertad; como Charles de Gaulle, José Martí o los más contemporáneos Juan Guaidó, Edmundo González y María Corina Machado, de Venezuela.
Para finalizar insistió en que "es el presidente electo", afirmó que "los delincuentes que se robaron la elección de Brasil son parte de una organización criminal que implementó una tiranía", sostuvo que liderará a la oposición desde el extranjero y pidió a la comunidad internacional "no normalizar lo que está ocurriendo en Brasil".
(En base a Sputnik y RT)